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PÁGINAS DE POEMAS Y OTROS TRABAJOS LITERARIOS
NO PUBLICADOS EN LA REVISTA IMPRESA
DE REVISTA LITERARIA "LA FUENTE
"

CONSUELO AGUAYO RUIZ-RUANO
 

Nacida en Priego de Córdoba (Córdoba). Finalicé mis estudios de Licenciatura en Granada, en la especialidad de Filosofía Pura en 1982, dos años más tarde gané las oposiciones a Cátedra ocupando la del Departamento del Instituto “Álvarez Cubero” en Priego de Córdoba, allí publiqué diversos escritos científicos de mi especialidad y participé en sendos Congresos Internacionales sobre el Republicanismo en mi ciudad, y en el Internacional María Zambrano de Vélez-Málaga publicándose mis Comunicaciones en sus respectivas Actas. Entusiasmada por la lectura de esta pensadora que me ayudó a comprender el trasvase de la Filosofía a la Poesía, comencé mi actividad como poeta componiendo y participando en lecturas poéticas con la asociación “Amigos de la Biblioteca”, con sede en Priego de Córdoba donde he sido articulista, pregonera y cronista de la ciudad. Paralelamente comencé mi Proyecto de Tesis Doctoral sobre la Metafísica de la pensadora malagueña. Me trasladé al Instituto “Alhambra” en la ciudad de Granada donde resido en la actualidad alternando mi labor docente con mi actividad poética que se ha visto intensificada al trabar amistad personal con poetas como Marga Blanco, Enrique Morón, Antonio Carvajal, el grupo granadino “La otra sentimentalidad” y además formar parte de la Tertulia “Benítez Carrasco” sin descuidar mi pertenencia al grupo poético de Priego. Mi obra poética se halla diseminada por distintos medios de publicación y revistas de poesía y literatura especializadas. En preparación para la próxima primavera estoy trabajando en la publicación del poemario Seda.


Cualquier tarde

Publicado en la Revista “La Ballesta de papel” nº 4 Priego de Córdoba y en el “V cuaderno de Profesores poetas” del Instituto “Giner de los Ríos” Segovia.


Cuando, de negro, suene ya el tormento
de palabras sin ser, agonizadas,
vendrán aves oscuras y enlutadas
a tomar su festín por alimento.

Deseo que no salga ni un lamento.
Ofrecer mis entrañas preparadas,
mis manos antes tersas, sonrosadas
serán de la carroña su sustento.

Aquí te espero fiel, segura y firme,
¿cuándo vendrás? -¡acaso alguien lo sabe!-,
sólo quiero firmeza antes de irme.

Esperar más vigilante, si cabe.
Que la muerte afilada viene a herirme,
y obtendrá su victoria cuando acabe.



El Mar

Del poemario inédito “Seda”

Nunca tuviste senderos,
ni sendas por tus espaldas,
ni caminante hubo nunca
que de huellas te marcara.
Todo albura. Las gaviotas
peinan con olas sus alas,
mirándose en los espejos
del azul de la mañana.
Sobre el blanco de la espuma,
en el bastidor, bordaban
encajes de terciopelo
con tus crestas. Tus gargantas
huelen a pan recién hecho.
Madrugar de madrugada
que hornearon mil luceros
cuando, inquietos, esperaban
la leche madre del mundo,
leche de la Vía Láctea,
para crear con sus jugos
al ver despuntar el alba,
sobre el celeste marino,
horizontes de esperanza.
¡Oh! mis infinitos mares,
inmensidades de plata,
¡cuánto verso está dormido
en tus serenas entrañas!



TRAZOS

Del poemario inédito “Seda”

Él sí era real. Era todo lo real.
Infinito y enredado en lazos negros, enfermizos.
Sus huesos libres ansiaban fecundidad,
poco viriles, asustados y hasta huidizos
en el crepúsculo ya nocturno de la tarde.
Centellea el crepúsculo trémulo apresurado
en la avidez de la saciedad taciturna de su ser
que, por los pliegues y los labios, ya está entregado.
Ve. Corre. La noche avanza en su negra cabalgadura
de sueños imposibles, imaginarios, absortos.
Vuela con él. Él sí es real. Es todo lo real entre la locura.
Siente.



Hojas secas

Publicado en la revista “La Ballesta de papel” nº 5 Priego de Córdoba

Llegas. La tarde rojiza
despliega sus dulces alas
por las finas altitudes.
Anchura en la lontananza.
Arreboles de los besos,
que entre besos y palabras,
y entre palabras y besos
la tarde perlas desgrana.

Amarillean los besos.
Te vas. Seca madrugada.
Estrechez. Quietud. Umbría.
Opaca desesperanza.
Decrepitud en los labios,
besos que en la boca amargan.
Y secas, como un susurro,
sin alcoba, sin almohada,
sin cobertor, sin abrigo,
mueren secas las palabras.


AJEDREZ


Publicado en la revista “La ballesta de papel” nº 6 Priego de Córdoba

Circe teje poesía,
tapiz de tarde endulzada,
ceguera con limonada,
zumo en la piel, fantasía.
Penumbra en la celosía,
vientre que azogue desboca,
brida que cimbrea loca
a alazanes de madera
de ajedrez ¡ay quién pudiera
darle vida a lo que toca!

 

DAVID FERNÁNDEZ RIVERA

DAVID FERNÁNDEZ RIVERA

ESBOZO BIOGRÁFICO

David Fernández Rivera. Vigo, España (1986), poeta, ensayista, actor, director y dramaturgo. Inicia su carrera con una gran precocidad al mostrar y escribir algunos de sus primeros espectáculos con apenas quince años de edad. Estos primeros montajes fueron recogidos en poemarios como “Caminando entre brumas” (“Premio “TH” al mejor poemario del año”) o “El Silencio de las Hadas”. En esta primera etapa, Rivera reflexiona sobre todo sobre el código comunicativo de la lírica contemporánea, intentando retomar la figura del trovador como modo de manifestación por excelencia de su trabajo, no en vano, en más de una ocasión llegó a definirse como un cantautor que ha decidido elegir el recitado como modo de expresión básica.

Posteriormente editaría poemarios como “Canciones de mi ausencia”, “Sentimiento y luz”, “Corceles”, “Entre la sombra y el grito” o “Alambradas”, de próxima publicación. En ellos se muestra con total clarividencia el paso de una reflexión sobre el código poético a una profundización principal en aspectos propios del conocimiento, el lenguaje y demás temas sociales. Escribe junto al poeta valenciano Ángel Padilla el “Manifiesto del retorno y la liberación”.

Como actor debutaría profesionalmente de manos de Roberto Cordovani a finales del 2007, coprotagonizando “Isadora Duncan”. Posteriormente trabajaría nuevamente con “Arte Livre”, como actor de reparto en “Evita, Eva Perón”. Ya en el 2008 se haría cargo de la dirección de “Lidia/Cuando el toro es una mujer”, coprotagonizando el espectáculo con Patricia Clark sobre un texto de Ángel Padilla. Es por entonces cuando funda su propia compañía, y se presentaría como autor, director y actor del espectáculo “Alambradas”, no sin antes haber dirigido y actuado en versiones anteriores de “La Guadaña entre las flores”, todas ellas dentro de la creación independiente. Ya en 2009 coprotagonizaría una nueva versión de “Isadora Duncan” junto a Roberto Cordovani.

Asimismo podríamos reseñar su trabajos en radio como colaborador y director en programas de “Radio Ecca”, Radio Voz”, “Cadena 100” (“Emisión cultural “Ecca”) e “Interpop”, o su trabajo como colaborador en revistas nacionales e internacionales, trabajando también como iluminador y dramaturgo para diferentes productoras españolas.

“Un potro a Singapur…”/ “Diario de improvisaciones”
 

I: “Capitolio”

Bajo los plisados escarlata de las últimas melodías, el mordisco de la falda, insiste en investir los ladrillos de un nuevo Capitolio. En sus proximidades, el calor abrasa cada uno de los retales que deshilachan la sinfonía del diluvio. Las constantes se pliegan en las campanas sin vientre de la vida, sin embargo, los candelabros iluminan una noche de callejuelas y adoquines. No están los árboles. Las semillas, posiblemente perseguidas por el quiasmo del apagón, se deshojan sobre los cálidos espejos púrpura. Ya no hay luz. Bajo el viento, un tendal de siluetas apagan su propio fuego sobre la imagen de una vidriera empañada. No os preocupéis, por el momento, las últimas velas bastan. El incendio prosigue en la tez de la avenida, y más ahora, que se ha roto el último aullido de un rosario sin cuentas.

II: “Divisas”

Bajo las sábanas inquietas de la plaza monumental, todavía se siguen rasgando los reflejos en el medio corte, que separa las dos plumas en la angosta escultura del águila. Al otro lado de la incertidumbre de las escaleras, los regatos se desprenden portando las fogatas ausentes del delirio imperial. Son losas, como los candados que cubren un postulado de ataúdes. Desde la cocina de un viejo habitante de esta plaza mayor, se oye un crujir de tuétanos bajo una coraza de divisas. Dicen que es ciego, y sin quererlo, todavía vislumbra la manada de corceles que en su día atravesó el hueso de los adoquines. Es tarde, bajo su almohada se esconde el incierto recuerdo que tan solo se puede albergar en el misterio de una raíz.

III: “Un potro a Singapur…”

Sin pretenderlo, la escarcha encerró aquellos golpes de mi cuerpo en la infinidad nocturna de este enjuto armario acristalado. No obstante, quizás la premonición era más fuerte y prefiere vestirme entre trajes desaliñados, mientras occidente viste a su marinería con botellas de gin… Al otro lado del panel, veo caer sus lágrimas traslúcidas, me veo caer… Los cordones aprietan fuertemente el sedal rojo de los canales… Ensucian su cara con dossieres de menta y retales corroídos en las páginas del boulevar. Se cierra la puerta y vuelvo a ese lugar donde las gotas de sangre parecen recordarme el perfil de sus ojos antiguos. Ya no está, lo siento, la quise y la quiero ahora que derrocho mis últimos besos sobre las espuelas de mis rodillas, sobre el látigo donde nunca volverá a sentarse. Con los ojos cerrados veo tras el cristal: la luna se disuelve sobre las aguas, y un trasatlántico despierta las últimas estelas de la noche en el cabello de un potro a Singapur. I love you…

IV: “Una mariposa al fondo gris…”

Por veces, creí verla entre la solapa traslúcida de una mariposa negra. Los ángulos de la ventana eran espuma, ahora que el alfeizar se tornaba en el escaparate donde los molinos juguetean con la sangre suspendida en el recuerdo de la lluvia. Los sepulcros se abrían en cada suspiro de la avenida, gimoteando estallidos sobre la moqueta gris. Sobre la lámpara, el agua se diluía hacia el cono de luz. Allí se perdía una infancia. Estabas tú… Tras el jadeo de mis párpados, el rojo se entumeció con el color de un beso. Al otro lado estabas tú. Tras los cristales seguirían desapareciendo lingotes de savia. Fueron siete pasos y tan sólo volví el perfil para recordar cómo las cadenas del viento suspiraban mi melancolía sobre la soledad de aquellos soportales. Era noche y no estabas tú. Por el momento, alguien sigue vagando sólo a las tres de la madrugada, se estremece de frio, cuando en la escalera del fondo se entrecruzan los aullidos con la quietud de los labios. Bonjour, madamme… El tiempo se va…

V: “Elegía”

Era una mano erguida, y en la podredumbre de sus falanges se acomodaba un hisopo, que sin quererlo, dragaba los trigales de aquel brazo amortajado. Dadme un sudario y una sábana, dadme la sonrisa, que oscurece el estallido de la muerte. Dadme la cúspide del hisopo. Cuando niño, vi desprenderse de su melancolía las dos únicas lágrimas que no pude llorar por ti. Ahora tú no estás y te pierdes, en el laberinto cercenado de cruces y miserias. Es la noche, ante una sepultura caen mis dos lágrimas, son de sangre, y en ellas, como sin pretenderlo, resbala el recuerdo sorpresivo de aquel hisopo infantil. Al amanecer del nuevo día volveré a los trigales, contigo junto a la tierra. Nosotros bajo la tierra, cuando el sol dibuja una bandolera en la ausencia del cielo andaluz. No es tarde, nunca fue tarde…

VI: “Princesas”

De las cavidades de esos dos ojos enterrados, ya sólo quedan las astillas que se deshacen en la boca sedienta del que muerde la tierra. Los dientes se desangran al sol, aunque la sepultura se regocija y consume sobre la corona enjaezada de la noche. Sin embargo, de su misterio todavía se desprenden como el vapor de las espinas, aquellas mis dos pupilas. Una mirada en la noche, una mirada en la luna…

Lamento escribir esta historia tiznada de espejismos, sólo es el miedo a golpearme bajo el cadáver de una nueva arquitectura. Hoy por hoy, son mis colmillos los que se astillan bajo las plazas empedradas, con la misma fuerza de los llantos encorsetados en un gravado libertario. Ahí los vienen, con sus dos maletas golpean mi cabeza, trago tierra y sangre mientras amanece un nuevo día en un solar adoquinado de princesas… Alguna vez prometí no seguir de rodillas, alguna vez prometí no cortarme en la jaula de su propia involución, prefiero que sean mis dientes los que se desangren en la maleza. Se apagan las luces de la Puerta del Sol, un día más, todavía no se ha quemado Madrid…

 

LEONORA ACUÑA DE MARMOLEJO

 

 

Leonora Acuña de Marmolejo nació en el Valle del Cauca, Colombia, y desde 1966 reside en New York. Es periodista, poeta, escritora y pintora. Autora de los poemarios POEMAS EN MI RED, (Plaza & Janes, 1.992), con prólogo del escritor colombiano Gustavo Álvarez-Gardeazábal; BRINDIS POR UN POEMA, (Plaza & Janes, 1.995), prólogo del Dr. Odón Betanzos-Palacios, Director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, fallecido recientemente; y BARAJA DE POEMAS, (Betania, 2.002) con prólogo del Dr. Luis Ángel Casas, poeta cubano y Académico de la Lengua Española.

 

Ha publicado sus poemas en numerosas Antologías de Estados Unidos, Latinoamérica y Europa. Es también autora de varios libros de cuentos; ensayo, y novela; algunos aún inéditos. Sus poemas, cuentos, críticas y ensayos le han merecido numerosos premios y reconocimientos, como los obtenidos por sus cuentos “El dolor del artista” (Colombia, 1.962); “Aquí los dejo entre los muertos” (Sociedad Cultural Santa Cecilia, Miami 1.997); “Papá Santiago” (Club Cultural de Miami “Atenea”, 2.003); y por sus poemas “Poem to winter” (National Library of Poetry, 1.995); “Soneto al amor” (Famous Poets Society, California,1.996); “Molinero del azar”(Famous Poets Society, Hollywood, CA.) “El desdeñoso”(Academia Poética de Miami, Dr. Darío Espina Pérez”, 1.997); ”Inquietud” (Club Cultural de Miami “Atenea”, 1.998); “Ven” (Delegación Cultural del Ilustrísimo Ayuntamiento de Conil, Diputación de Cádiz, España, 2.001), “El destino en una carta” (Club Cultural de Miami “Atenea” 2.003); “Historia de Amor” (Club Cultural de Miami “Atenea”, 2.004); “Balada del desengaño”, “Alas de libertad”, y “La escalera de los sueños” (Cuadratura del Círculo de Poetas Iberoamericanos, Sta. Mónica CA 2.003-2.004); “El secreto”, “Mis espinas, mi dolor y yo”, y Sapiencia de jardinero”, (XIV Concurso Internacional de Poesía, Premio Antológico “Pedro Izquierdo- Tejido de la Cuadratura del Círculo Poético Iberoamericano, Sta Mónica, CA., 2.005). En este mismo año, también fue nombrada Miembro de Honor de dicho organismo literario. Revistas de España (“AZAHAR”) y de New York y otros Estados de la Unión Americana (“SINALEFA”), (“LATIN LONG ISLAND”) y (“TODOS”) publican sus poemas, reseñas, cuentos, críticas literarias y ensayos; lo mismo que páginas Web de New York, Miami, Europa, Argentina y Chile.

 

Acreditados organismos literarios, como la Asociación CALÍOPE que en Madrid dirige la connotada escritora y poetisa Eliana Onetti, frecuentemente publican sus poemas en sus bellísimas Antologías, cuyas carátulas también ilustran con los bellos cuadros de Leonora.

 

Leonora Acuña de Marmolejo pertenece al staff de varios periódicos y revistas de New York, como también de otros Estados de la Unión Americana. Reside en Long Island. N.Y. desde 1.970.


Datos bibliográficos extraídos de Revista Literaria La Fuente
(edición impresa, nº 32, octubre-diciembre 2.007)
Reseñados por Carlos BENÍTEZ VILLODRES,
en la obra titulada LUZ INTERIOR
DEL CREPÚSCULO A LA ALBORADA,
de Leonora Acuña de Marmolejo

Edición de autor.
Levittown
New York, (USA), 2007

 

 

DERROTADO
Por: Leonora Acuña de Marmolejo

Áspero y arisco, cerril y dolido,
volvió a mi vergel buscando la calma,
la paz y armonía , y todo el amor
que había despreciado.

No estaban las copas de las rosas gualda;
y aquel ruiseñor que otrora cantara
feliz en la fuente, y volara raudo
con otros alados en mística orquesta,
había desertado al verlo partir.

Había otras rosas y otro ruiseñor
allí en mis pensiles;
y otro jardinero que ausente le dijo:
“Bienvenido aquí, do mora mi reina;
yo soy su lucero, y cuido el pomar.
¿ Busca usted mis rosas? ¿Gusta mis lavandas?
¿Le antojan mis dalias? ¿Quizás mi romero?
¿Mi albahaca, o tomillo? ¡Quisiera servirlo!
Mas él , cabizbajo dijo derrotado
tascando su freno de desilusión:
“No señor, y ¡gracias!. Tan sólo admiraba
su bello jardín. Yo tuve uno igual,
pero lo agosté por mi veleidad.
¡No aprecié el tesoro; no lo quise ver,
¡Fui insensato y ciego y al fin lo perdí!

 

 

NO VENGAS, YA NO VUELVAS*
Por: Leonora Acuña de Marmolejo

No vengas, ya no vuelvas, que el ruiseñor murió.
Cansado de esperarte, no quiso más trinar.
Se mustiaron las rosas , se silenció la fuente;
del riachuelo las bellas libélulas huyeron.

No vengas, ya no vuelvas que han huído los mirlos;
murieron de pesar, glicinas y clemátides;
de los pensiles, tristes los colibríes se fueron;
la pensativa garza abandonó el estero.

No vuelvas ya, no vengas, que el paisaje suntuoso
espléndido y joyante, se ha tornado ya hoy
-tenebrido en tu ausencia, y flébil y orvalloso-;
y aquesa pesadumbre de mi hastío sin orillas,

desbordada encontróse, paradisíaco un valle,
mariposas y flores bajo un cielo estrellado.
Ceñuda y al desgaire, no más ya me verás:
una orquesta de trinos gorjea en mi corazón,

y en las pérgolas y arcos hay rosas y racimos.
Jazmines amarillos , begonias y geranios,
y la “Flor del Poeta” fragante minutisa,
he puesto en los arriates, henchida de emoción,

y en el estanque puse nenúfares y lotos.
Las campanas de mi alma han sonado a rebato:
sabrá todo mi valle que he encontrado el amor
¡y en mi rostro su impronta, felice llevaré!

* Poema del libro BARAJA DE POEMAS,
Ed. Betania, Madrid, España, 2002
 

 

DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS
Por Leonora Acuña de Marmolejo

 

La primera celebración de Acción de Gracias o Thanksgiving, fue celebrada en Plymouth (Massachusetts) en 1921 por los (pilgrims) peregrinos que habían emigrado de Inglaterra hacia Holanda en 1608, debido a la persecución que sufrían por sus creencias religiosas. Mas en 1620 decidieron zarpar hacia este continente.

Al arribar a Plymouth se encontraron con el indígena (de la tribu Wampanoag), llamado Tisquantum, más conocido como Squanto, quien a través de trueques logró conseguir artículos de metal como anzuelos, cazoletas y sartenes, y quien a su vez, les mostró a los colonizadores dónde encontrar pesca y caza, así como plantas comestibles, algo que fue muy positivo ya que al terminar el invierno de 1620 sólo habían sobrevivido (gracias a la ayuda de los indios) 38 de los 120 peregrinos que habían arribado inicialmente En ese primer invierno, esa tribu generosa compartió alimentos con ellos. La parte negativa de este encuentro, fue que los peregrinos trajeron consigo enfermedades tales como la influenza, la fiebre, el sarampión y la viruela lo cual causó la muerte de muchos indígenas. A pesar de todo, la relación inicial de las dos culturas fue cordial y positiva.

Sin embargo, la costumbre de “dar gracias” se remonta a tiempos muy antiguos cuando el hombre comenzó a sentirse agradecido por las cosechas y beneficios recibidos.

El pavo o guajolote usado en la típica comida de thanksgiving es ave oriunda de América; la que los exploradores españoles encontraron después de su llegada a México donde esta ave era usada especialmente por su carne y por sus plumas. Los exploradores la llevaron luego a su regreso al continente europeo. La popularidad de esta ave en el Nuevo Continente llegó a tal punto que Benjamín Franklin logró que el pavo fuera reconocido como el “ave nacional” de los Estados Unidos.

Se dice que los pobladores de la Colonia de Virginia, celebraron su primer Día de Acción de Gracias” el 4 de diciembre de 1619 en la plantación Berkeley ubicada al sureste de Richmond en el río James. Pero la mayoría de personas asocian este día con los peregrinos que en 1620 comieron pavo silvestre con un grupo de indígenas para dar gracias por sus cosechas. Posteriormente, aunque el presidente Washington había emitido una proclama sobre dicha celebración en 1789, fue el presidente Lincoln quien en 1863 (cuando se daba la guerra civil), decretó el feriado nacional, y más tarde el presidente Roosevelt declaró que debería celebrarse el cuarto jueves del mes de noviembre.

Lo cierto es que el hombre siente gran paz espiritual tras agradecer los beneficios recibidos: la vida, el amor, y el haber sido creado por Dios como un ser humano, una criatura divina que por tanto posee sabiduría, compasión, comprensión y perdón hacia sus semejantes para desenvolverse como un ser único dentro de la grande y fraternal comunidad mundial, cumpliendo así su destino. Debemos pensar con amor y reconocimiento hacia nuestro Creador, que estamos aquí en este mundo, por alguna razón o designio suyo. Al comenzar el día, bien podríamos dedicar media hora a la meditación para pedir por nuestros seres queridos, y especialmente para darle gracias a Dios por todas las cosas buenas que nos ha dado y que nos deja disfrutar, reconociendo humildemente su bondad. Agradezcamos los grandes tesoros que poseemos como el poder ver el rocicler de un amanecer, o los tintes de fuego de un ensoñador ocaso; o apreciar la inocencia de los niños; o el poder hablar; el poder escuchar el trinar de los pájaros ansiosos planeando entre el jardín; o el poder escuchar el rumor de una fuente, o una cascada, o el susurro del viento entre los pinos. Dios nos concede todos estos privilegios, y las comodidades de una vida confortable y satisfactoria que a menudo disfrutamos, rodeados del amor de nuestros hijos, de nuestros seres queridos, de nuestros entrañables amigos; y de nuestros maravillosos vecinos, etc. etc. Por todo esto, pensemos reflexivamente, que todos los días deben ser de ¡ACCIÓN DE GRACIAS!
 

 

 

SONETO DE ACCIÓN DE GRACIAS
 


En continuo presente, Oh, Dios mío,
¡GRACIAS!, te damos por cada jornada,
por la vida y los dones que dan brío
y señorean en nos cada alborada:

Salud, amor, y libertad, y paz;
los hijos cual la vida prolongada
y los seres que con Cristo traen solaz,
nuestra tierra natal y la adoptada.

En continuo presente demos gracias.
¡GRACIAS, SEÑOR! que disfrutar nos dejas
de imponentes auroras y de ocasos;

del trinar de los pájaros en ansias;
de una paz interior, grata, sin quejas
entre los mimos de Natura en brazos
 


LA DANZA DEL OTOÑO
 


A mi amigo el escritor Jim Custer

Escrutando a mi amigo en el alma,
y queriendo saber cómo era
le interrogué curiosa e intrigante:
—¿Qué estación tú prefieres,
qué colores te gustan, qué animals?
—Me gusta el arco iris, —respondió—;
las mariposas, el color naranja
y el otoño. Me dije entonces:
—Este cuadro será como este hombre:
repleto de tibiezas y de luz.
Motivada y con fe temple mi lienzo,
y con mis óleos cromáticos,
mis pinceles, y toda mi emoción,
y el corazón henchido de entusiasmo,
supliquéle a la musa inspiración.
La lluvia interfiriendo el sol
en un paisaje septembrino
una tarde teñida de arreboles
le pinté; y luego sugerí
“La Danza del Otoño”,
con muchas mariposas
que embriagadas de luz y de color,
desafiaban la euforia y la tibieza
de la brisa otoñal
y los siete colores de la luz.
Con las hojas más rojas, marrones
doradas y amarillas,
que al vivén de la brisa jugueteaban
por las calles cansadas del verano,
le hice un tapiz que procaz y escandaloso
al sol le hizo mohines
desfiando su mágico esplendor.
Y por último, aún emocionada,
coqueta e insinuante
le hice una venia reverente,
al Señor Corazón que presumido,
majestuoso y repleto de pasión,
pasó flamante, orgulloso y satisfecho,
confiriendo excelencia a mi pintura.
…………………………………………
¡Entonces a mi musa agradecí,
y rubriqué mi firma sobre el lienzo!
 

Del libro “Poemas en mi red”,
Plaza & Janes, 1.995

 


VEN
 


Ven, refúgiate en mí, sin aprensión
con ansias de piloto te he esperado,
implorando a las musas de mi hado,
que a mi vida te traigan con pasión.

Ven, que de besos llenaré tu frente
cansada de caminos errabundos
en pos de una quimera en otros mundos,
donde no se vislumbra el sol naciente.

Ven, ahora que estoy llena de nidos
de amor y arrullos y tibieza henchidos.
Ven, que cáliz seré, para que libes.

Ven esta noche de plomizo frío.
Seré tu hartura, y a tu triste hastío,
¡nido y calor y puerto sin declives!

Mención honorífica en el V Certamen Poemas de Amor
de la Delegación de Cultura del Ilustrísimo Ayuntamiento
de Conil, Cádiz, España. (2001)


 

EL DESDEÑOSO

 

Sombrío siempre llegabas con tu ánfora vacía,
acongojado, hastiado por ajenos agravios;
pintabas mi paisaje con un cielo plomizo,
o una noche obsidiana sin luna y sin estrellas.

Volviste un día buscando mi auríflua mañana
y el cofre de mis ansias, los anhelos y sueños
que ingenua te brindaba y fiero desdeñabas;
mas mi alegre fontana por ti no cantó más.

El paisaje enjoyado yo había ya entregado:
un noble jardinero, paciente entre mis liños,
habíase doblegado con ternura y amor,
para allanar las glebas y plantar la semilla.

Hoy mis huertos florecen; mis trojes están llenos,
ruiseñores y mirlos trinan aquí en mi ser:
aqueste jardinero me puso un par de alas
¡y así a mi antojo viajo delirante en los cielos!

Poema laureado por la Academia Poética de Miami, VIII
Concurso Internacional de Poesía “Dr. Darío Espina Pérez
(1997)


 

AMOR UNIVERSAL

 

Lenguaje del alma, lenguaje intangible,
lenguaje elocuente que va por el cosmos
con alas celestes, alas de Pegaso
pregonando al cielo su mágica voz,

de fuerza invencible: su nombre es AMOR!
Es un dios latente, críptico, arbitrario,
feraz, invasivo, loco, omnipresente;
mas salvando al hombre, omnímodo va,

borrando fronteras, abriendo senderos
y olvidando ofensas para dar perdón
uniendo a los hombres en una divina,
global convivencia, fraterna y feliz.

¡Amor es la fuerza que llama a igualdad,
fuerza omnipotente que invoca justicia
que invoca armonía, libertad y paz
en una sagrada unidad mundial!
 


INSINUACIÓN
 


Es noche rumorosa, canta el agua en mi fuente
el aire nemoroso trae olor a reseda.
Si bebes de mi fuente de cristalinas aguas
la rica transparencia mejorará tu arcilla.

Bebe, bebe sin miedo de la opima fontana
entra, entra en el bosque de mis áureas caricias,
do las ninfas te esperan con un regio festín.
No temas, entra manso, mi corazón te espera.

Sube a tocar la estrella de mis ansias en ciernes.
No te conturbe el bravo palpitar de mi aliento,
es que ahora soy cual loba que en celo al viento aúlla;
ven, vamos de la mano bajo esta luna llena…

Tornemos nuestros cuerpos en una sola sombra;
cuando el delirio arrecie libaremos la copa
del vino generoso de nuestra propia vida,
¡y dormiremos hartos, el sueño de Morfeo!

 

DESVÍOS

 

Tu silencio abismal, cruel, agresivo
que separa tu vida de la mía,
siniestramente dibujado en mi alma
vierte feroz veneno entre mis horas.

Destruye el puente entre los dos, feral,
y gravita disperso en mis pesares
llegando hasta la hondura de mi grima:
silencio vertical que agrieta el alma.

Unas ninfas cantaban en el bosque
y yo les supliqué por tu presencia;
condolidas las bellas contestaron:
“Vete a la mar y allí lo encontrarás,

jugando entre nereidas , veleidoso;
mas el sagrado Poseidón podrá
con sus artes volverlo a tu regazo
¡y borrar de su mente los desvíos!.”

Shakespeare trofeo de excelencia from
The Famous Poets Society. Oregón, 2002

 


EL LUCERO DE MI ANHELO
 


Pérfido era su amor, y vacilante,
mas yo seguía su huella itinerante.

Buscaba yo una dársena, y su puerto
no me amparaba: era un refugio incierto.

Si en placidez agreste yo soñaba,
delirante en su claustro él me arrastraba.

A la estrella, llegar en el Pegaso,
de un poema yo quise, mas el raso

de mi sedeño verso él deslustró;
y en su copa de vértigo amargó

la miel de Himeto de color de gualda
de los sueños que he izado en mi giralda.

No había paz, ni sosiego, amor, ni calma,
en su disperso corazón ni en su alma;

de los lirios libaba entre zarzales;
y escanciaba el dulzor de los rosales.

Yo, cual alondra triste, ansiosamente,
con un sueño de amor allí en mi frente,

hacia el azul del cielo alcé mi vuelo,
buscando allá el lucero de mi anhelo,

que en corro de querubes me acogió
y de luz en cendales me envolvió.

¡Exultante mis versos alabó
y con laurel mis sienes coronó!

De mi onírico antojo aquel lucero,
exaltó en mí la fe del carbonero,

y allá en la placidez celeste dije:
Aquí tu sierva está”, ¡y a Dios bendije!
 


¡VEN, HERMANO POETA!
 


Ven hermano poeta a ver el orto,
a contemplar el rosicler absorto
¡y a agradecer a Dios el don de ver!

Ven, a un atardecer mirando el mar
y a escuchar de gaviotas el graznar
rondando inquietas tras de las barcazas.

Ven a admirar de mayo, los pensiles
do vienen mariposas en desfiles
tras del hechizo de flores en ciernes.

Ven a oir de las fuentes el rumor
y el murmullo feliz del surtidor
y sabrás que ¡Natura es sabia voz!.

Ven a embriagarte en un atardecer;
¡que en solferino fuego a enardecer
vendrá tu estro, en rimas deleitosas!

Ven a buscar en lo simple y lo trivial,
¡la belleza que anida intemporal,
trascendiendo fronteras materiales!

¡Ven, Poeta, por campos y por valles,
por playas, por montañas, y por calles,
e iza orgulloso, tu palabra de oro!
 


EL AMOR VOLVIÓ
 


Enluté mi veste cuando te marchaste,
y al vergel florido rehucé volver.
Mi amigo el canario, no más recibió
deleitoso alpiste; mi mano fue hosca
y mísera entonces, y torvo mi oído
para oír su trino; y allí en el alfeizar
las tiernas palomas, a mi ventanal
con su suave arrullo, no más acudieron:
no hubo mas semillas;ésta, rencorosa,
ya no fue su amiga . Mas una mañana
de claro equinoccio en día marzal,
se allegó a mi porche, gallardo, amoroso,
el hombre que un día con fiero desdén
había yo ignorado. Viéronlo mis ojos
y vieron en su alma fulgente de amor,
brillar el diamante que en mi insensatez
un día no lejano, y por desventura,
veleidosa y ciega, yo no quise ver.
Noble y generoso me ofreció su brazo
varonil y fuerte. Al huerto volví
repleta de euforia , y un cesto llené
de espigas rubiales, lavandas y rosas
tomillo y romero; y en mi ventanal
puse provisiones para mis alados
amigos del alma. Volvieron palomas
canarios y mirlos, y mi vida toda
se tornó radiante de luz diamantina
y se dio al milagro: ¡el amor volvió !

Poema del libro BARAJA DE POEMAS, Ed. BETANIA, MADRID,
España, 2003



NOCTURNO DEL LUCERO
 


Escandiendo mis versos sólo pensando en ti,
esta noche elucubro hasta el amanecer.
Esta noche que vagas, sin saber que eres luz
tu silencio es un grito, aquí en mi corazón.
La rumorosa noche me trae melancolía
con vagas remembranzas en alas de su brisa.
En este Levittown, “Corazón de Long Island”,
tachonado en luceros está el domo turquí,
-como muchos me han dicho que es el cielo cubano-,
que si extiendes los brazos tienes la sensación,
de alcanzar las estrellas que se ven tan cercanas.
Mas tú mi lucerito, cual luciérnaga errante,
itinerante vagas sin encontrar tu senda
ni aquí do yo respiro, ni en Huntington la villa,
la cuna del gran bardo: el glorioso Walt Whitman,
ni en el cielo martiano, ni en el mío colombiano
en mi Valle del Cauca que un día me vio nacer.
Delirante lucero que en el cosmos deambulas:
No estrujes mis anhelos: ubícate en mi senda
y en mis lucubraciones, ¡dame un rayo de luz!
Dime noche callada, serena y transparente:
¿Dónde errático alumbra mi fulgente lucero?
Oh, noche sibilina: trae al varón de mi alma,
envuelto entre cendales de embriagante ilusión,
y ponlo en mi sendero rendido de pasión,
¡rendido a mis hechizos apasionado y fiel!
¡Oh, noche misteriosa: Sé cómplice en mi empeño!,
y hazlo cruzar el puente que lo traiga a mi orilla…

 

Borja Menéndez Díaz-Jorge

Borja Menéndez Díaz-Jorge nace en Madrid el 4 de julio de 1981. Es Técnico Superior en Gestión Comercial, Diplomado en Marketing y Licenciado en Filología Inglesa. Cursa segundo año de doctorado en Literatura Angloamericana y trabaja como investigador contratado por el Vicedecanato de Actividades Culturales de su facultad. Ha sido durante años colaborador asiduo en diversas publicaciones musicales como Rock Hard, Rock Star y Xtreem Music. También ha sido cantante y bajista en algunas bandas musicales, llegando a realizar una gira europea en mayo de 2004. Dirige la gaceta literaria Meφisto, repartida gratuitamente en las facultades de letras de la UCM. Ha publicado poemas y relatos sueltos en revistas y antologías y un libro de poemas completo: Cuaderno de bitácora (Antígona, 2008).

EXTRAÍDO DE “CUADERNO DE BITÁCORA” (Madrid, Antígona, 2008)

1 de enero

Año nuevo es recreación de lo nuevo,
lo viejo revolcándose hacia el fango del futuro.
Los días se hacen largos
en esta parte del año,
tras el solsticio de invierno.

¿Qué de nuevo nos traerán
los círculos de lo mismo?

Futuro inconsciente,
tu silencio instala espejos que nos mantienen atados.
 

3 de enero

Quedan muchos restos de comida.
El pavo frío no sabe igual de bueno.

Una caja blanca
y hueca
que más que lo de dentro
calienta lo de fuera.

Maravilla del cocinar dieléctrico.
 

9 de enero

Frío seco,
frío en este aire
respirado y envolvente.

Frío húmedo
en la sombra salpicada
por el agua evaporada..

Frío radiante
(en ausencia de elementos circundantes).

Frío hay de todas formas.
 

4 de febrero

Con puntos en vez de dientes
forma un extraño cuadro
la llave de esta casa.

Sujeta está en su llavero
junto a llaves diferentes.

Todos los días se usa
mas nunca jamás se pierde.
Tiene el color oxidado
de una vida desgastada.

Y sólo abre una puerta,
que es la puerta de esta casa.
 

9 de julio

Un trozo de papel
abierto.
¿Adónde ir?
(Tal vez derecha,
tal vez izquierda).

Lenguaje de colores –no verbal-.
Líneas y puntos:
azul de mar,
blanco montaña,
gasolineras.

El mundo figurado en una carta.
 

15 de julio

Así como las olas se repiten a sí mismas
la vida se ha lanzado en un suicidio progresivo
hacia las rocas
de algún envilecido acantilado.

Sus restos se han quedado
clavados en la piedra.

Un duro trilobites
no es más que el cascarón
de una fugaz forma de vida.
Y sin embargo habla
de un cámbrico periodo
con aire irrespirable
y mares rebullendo
de antenas y quiméricas cabezas.

Quizá llegue el momento
que todo vuelva a ser como era antes,
mas tú no vivirás para saberlo.
 

26 de julio

El viejo pesca.
Recoge peces
y los devuelve
al mar.

La boca le sabe a sal,
la mano le sabe a cuerda.

Revolviéndose en la cesta
un mule será el almuerzo
de este anciano pescador.

El cielo ya anuncia lluvia.
 

8 de octubre

El universo está
tan vacío
como el hombre que
comprende el
significado último
de la vida.

Y sin embargo éste
se expande.
 

31 de octubre

El fin de la existencia es como un beso
de mosca livianísima
posada en las pestañas.
(Quizá beba el leteo
luctuoso de los lloros).

a) Final de la homeostasis:
el mundo en equilibrio se desploma.

b) La mosca alza su vuelo
cargando con el peso
de la metempsicosis:
una disolución acuosa
con lípidos, urea y lacritina.

c) El ser que permanece
no es cofre, sino bolsa
de líquidos y carnes.
Ya pronto le hará falta que lo entierren.

d) Autólisis, gusanos y bacterias.

e) Toda materia humana es putrescible en tanto que contenga proteínas.
(Éstas se descomponen en aminas llamadas escatol, cadaverina y putrescina).
 

22 de diciembre


Dios negro,
revélanos el miedo del latido originario
que pulsa en nuestras sienes.
Por mucho que aprendamos,
la duda de la noche fratricida
perdura
al despertarnos.

Sol quieto,
el astro detenido a gran distancia
abriendo las compuertas del invierno
(abriendo las compuertas del infierno).
Ofrécenos un poco de consuelo,
gran monstruo de calor incontrolado.

(Hoy démosle la bienvenida al nuevo sol,
sagrado Cristo-Mitra, asiático y romano).
 

SONETOS (INÉDITOS EN LIBRO)
 

I

Amor que yo suspiro y no responde
llamada tras llamada. Si esta vida
te doy de mi salud descolorida,
tomarme entre tus brazos corresponde.
El bien de medicina que en bebida
tus besos pueden darme se me esconde
en mueca zaherida. Dime dónde
podré entonces curar mi desmedida.
Sonido de tu voz es un mutismo
de verbo incomprensible, inacabado.
Silencio cuando callas y comprendo
que no comprendo nada de mí mismo,
que soy un pobre hombre malhadado,
que caigo y caigo más y nunca aprendo.
 

III
(Soneto del jardín oscuro)

Brilla una media luna efervescente
bajo el colgadero de los pecados.
Mi corazón, junto a mis pies helados;
mi cinturón, caído e indolente.
De tu cabeza al cielo estrellado
alejo la mirada del candente
mecer de tu rostro. Cae el relente
sobre el oscuro pasto amartelado.
Tranquilizas mi temblor con el roce
de tus tibios senos en mis rodillas.
Detrás de tus mejillas sólo hay goce,
tras las mías, fósforos de cerillas
y el agrio recuerdo de perder doce
semillas de amapolas amarillas.
 

V

Tal quema este fragor de mi deseo
que nunca me daré por satisfecho
si no te tengo yo y, si te poseo,
tampoco habrá descanso entre mi pecho.
Qué gran contradicción de que soy reo:
procuro atornillarme a lo derecho
mas te amo de tal modo que sorteo
las normas del exceso y del provecho.
¿Adónde irá a parar mi devoción
si yo en mi devoción me he convertido?
¿Qué hacer sin el deseo y la emoción
del roce de tu amor desconocido?
Seré la silenciosa conmoción
de un vaso a rebosar de sinsentido.
 

X

Revélame del himno de tu esencia,
solemne y musical arquitectura,
el seno del cual nace en su blandura
la paz y la armonía de tu ciencia.
Sugiéreme del talle y de la hechura,
asfíxiame en el bien de tu tenencia,
no aparten los ejemplos tu conciencia,
que pueda yo empaparme de tu untura:
aceite perfumado con acentos
de oleosa y ambarina analogía,
susurros ora prestos ora lentos,
verdades de una gran ontología.
El ansia es una música a destiempo.
La música es el ansia anclada al tiempo.
 

XII

Qué vacío después de haber soñado.
El despertar y ver que ya no hay nada
salvo un recuerdo de la madrugada
haciendo mucho frío y destapado.
Todo sentir, un hueco desvelado,
el pozo atragantado con su arcada.
Ya es toda hiel la virgen miel dorada,
el cuento, sin pasión, es descontado.
Anclado de los pies al remolino
no sé si es mismo o diferente río
el curso de la vida, y el destino
me ata con la brida del hastío.
Saliendo de la cama me reclino:
¡Qué frío, sacro horror, oh dios, qué frío!
 

XIII

Mujer ardiente de aniquilación
desnuda y encarnada. A ti me acerco,
yo, víctima del tedio y hombre terco
habituado a la tribulación.
Envuelve mi locura con un cerco
de espinos. Trágame en la felación
más honda y más brutal, la radiación
matándome como si fuera un puerco.
Amarte es como amar la bomba H.
Me chupas hasta el aire que respiro
y dejas tras de ti un agujero
tan negro como pez, ni un solo bache.
¡Qué oscuro mi placer cuando te miro
muriendo en la agonía en que yo muero!

 

Josu Gómez Barrutia

Ocupación: Estudios en Licenciatura de Derecho y Diplomado en Alta Dirección de Instituciones Sociales por el I. Internacional San Telmo de Sevilla.
Publicaciones: Colaborador articulista de las revistas de sociedad, Cultura y Política Cuadernos para el Dialogo y Cambio 16.
Columnista periódicos: Sevilla Metropolitana, La Comarca, La Cornisa del Aljarafe de Sevilla, El Correo de Andalucía, El Diario de Cádiz , Motril Digital entre otros; ocasionalmente en El País y El Mundo.

Libros publicados:
La Fuerza de la Palabra. Ensayo. Editorial Bubok. Año 2008.
Libros colaboraciones:
Prologo del libro Epístolas de la Memoria. Ensayo. Editado por el Excmo. Ayuntamiento de Tocina (Sevilla)
 

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Poema Dedicado a las víctimas de cualquier guerra y a favor de la recuperación de la memoria histórica y del recuerdo de las mismas.
 

Memoria.


Memoria rota
Memoria teñida por el azul negruzco de la noche maldita
Memoria rota en el corazón y en la sombra,
Puñal enrojecido de ansiada gota.


Memoria rota la de la mano que coge a la otra
Memoria , Memoria ….la de las suaves simientes de la marmota


Que duerme tranquila mientras el cielo explota de colores rojos y negros
Negros y Rojos
Como el de mi alma rota….
Rota por un cuchillo, sangrando por una hoja
Ahogando mí silencio en gritos y mis llantos en amapolas
Rojas, rojas, rojas como mi sangre
Silencio de la marmota.


Memoria soy de la noche rota
De la cuchillada maldita que me rajo la boca
Ahogando mi lágrima en llanto y mi sangre en la ropa


Memoria soy del silencio de la marmota
Que me rompe el alma y me deja sola.

Poema Dedicado a las víctimas de cualquier guerra.

II
Sal, agua y mar
Todo eres a la vez sin dudar
Roca, marejada, tempestad
Todo eres entre el verde mar

Viento, marejada, tempestad
Que me desgranan como roca
En tu mar
En tu batir de alas blancas
Como la nácar
Como la sal

Como hiel de mariposas
Como algodones rosas
Que hacen que sienta en ti

Sal, agua, Tempestad y Rosa.


III
Descarnada es tu boca
Roja
Erótica de pasión dormida
que se teje entre mordiscos, besos y alaridos

Descarnada es tu pasión
Sincera
Compañera infatigable del verso pecar

Descarnada es tu libertad
Pura
Como una mirada, como un beso
Como el verso amar

IV
Suena el rumor de la tormenta
Suena con la fuerza de los vientos
Con la intensidad del rayo

Suena, suena, suena alto rompiendo el silencio de la noche
Con la luna mirando

Suena, Suena el batir de las mariposas
Incesante como rayos

Suenan, Suenan alto y claro
Marchitos los llantos
De la Naturaleza que herida muere graznando
Con la fuerza del viento, la tempestad y el rayo

 

ÁLVARO MORALES RODRÍGUEZ

CÓRDOBA, ESPAÑA
Licenciado en Arte Dramático por la Escuela Superior de Arte Dramático de Córdoba
http://alvaromoralesrodriguez.blogspot.com
 

Álvaro Morales Rodriguez

 

 

 

LA COPLA Y LA POLÍTICA
 


"Me lo dijeron ayer las lenguas de doble filo", que los políticos comienzan a sacar su mejor imagen con vista a las nuevas elecciones municipales, pasean por la calle y hasta saludan a la gente a su paso, visitan los mercados y los barrios más extremos, pero parecen que lo hacen con "los ojos de misterio y el alma llena de pena". "Toito te lo consiento", político, "menos faltarle a mi mare" que es España. Habrá muchos que llorarán y llorarán, cómo la "Zarzamora", pidiendo el voto a través de mítines que engalanarán como los "abanicos de colores" del "toro enamorao de la luna". Convertirán un acto tan trascendente, como es, el explicar su programa electoral, pensando en "la copla embustera" que dice: "que tó muere con el tiempo" aunque intenten dejarnos "un gusto a menta y canela" y por más "que nos lo dijeron mil veses" en las últimas elecciones y sufrimos "pena, penita, pena" por no haber visto cumplidos todos los objetivos; esperaremos, político, "a tu vera" con "valentía de romance" y no como "la falsa monea" que en estas próximas elecciones, de una vez por todas, no sea de nuevo una "callejuela sin salía"."Ahora me ha tocao a mí" decidir adónde irá mi voto; "miedo tengo miedo" que como, "centinela del amor" por las cosas bien hechas, no llegue a "sentir pena como La Lirio" porque "mira cómo se me pone la piel, cuando te recuerdo..." y veo tantas cosas, que "con los años y la víahan cambiao mi queré".Las elecciones no son para decir "¿A quién le vendo la suerte?¡mañana sale y está premiado!", son algo más serio y que nos competen a todos. Político no seas "un triste afisionao que buscaba la ocasión" sólo para estar ahí y una vez conseguido el puesto poder decir: "¿Te acuerdas de aquella copla que escuchamos aquel día".La copla viene de "copula" que significa unión y es unión lo que se pretende al llegar el resultado de las elecciones, cada uno en su ideología y si alguien te pregunta: "¿por qué tienes ojeras esta tarde?, ¡que sean de trabajo! ¡que sean de honradez! ¡pero que no sean de...Todos tendréis la misma oportunidad el día 27 de Mayo; ninguno podrá decir "agua que no has de beber déjala correr". Será la prueba de fuego para todos, las encuestas se quedarán atrás, aunque hayan adelantado algunos datos, no serán fiables los resultados hasta que no se cuenten los votos reales; ellos proclamarán a unos y no por eso sentir la derrota los otros y sobre todo no decir nunca: "ahora me ha tocao a mí". Ahora nos ha tocado a todos y tenemos que aceptar y no pronunciar jamás " en los carteles han puesto un nombre que no lo quiero mirar" y sobre todo en no "liarme en mardisiones" que somos muy adictos a emplearlas "si las campanas que doblan" no son de nuestro gusto o como "si un remordimiento te amargara el pensamiento". Piensa que "mañana, mañana sale" y si no llevamos "un quince mil comprado en Dª Manolita", "abre puertas y cerrojos" y ayuda a que sea la democracia quien triunfe, que no haya que "poner letreros diciendo me muero, Córdoba por ti"No hay necesidad de hacerse un "tatuaje" para pensar siempre "en el recuerdo del pasado" y "no te mires en el río" especulando que allí estarán las soluciones. "Por mi madre yo te imploro" "escrito con luna blanca" que puedes ser, político, más "que mi vía y más que el aire que respiro" pero pon de tu parte y no me defraudes, que "sin embargo te quiero", pero "que en nardo puede trocarse el clavel de tus mejillas" y no actúes nunca "lo mismo que una lamparita que se fue apagando" ni te vayas "una tarde con rumbo ignorado" solo por el bien de todos, "pon tus sinco sentíos "Decía Machado: hasta que el pueblo las canta, las coplas, coplas no son, y cuando las canta el pueblo ya nadie sabe el autor.

 

Pablo Cassi
 

A modo de presentación: Pablo Cassi, director de La Gaceta Municipal de San Felipe, Chile, periódico fundado en 1994 y que dedica gran parte de su edición a fomentar las expresiones artístico-culturales, especialmente aquella relacionada con la literatura. Desde enero de 2005, creamos la sección estantería literaria, espacio destinado a difundir obras publicadas. Favor visitar www.sanfelipedeaconcagua.cl o en su defecto www.pablocassi.cl allí encontrará algunas obras que hemos difundido. Si UD. está interesada en participar de esta propuesta puede enviarnos los libros que desee a la casilla postal 383 San Felipe, Chile.
 

El Amor se Declara Culpable
Pablo Cassi

 

“Si los amantes del vino y
del amor se van al infierno,
cuán vacío debe estar el Paraíso”
(Omar Khayyam)
 

Conflicto Sentimental
 


Este día de lluvia París no fue amable contigo.
Podríamos viajar a Sudamérica,
a una flor que nos espera con su perfume.
Tu no sabes vivir sola.
Bajo mi almohada está tu nombre
y este oficio de amarnos
en un orden correlativo,
capaz de torcer cualquier conflicto.
Convivo con tu nostalgia
con tus ojos que restriegan el alma
conoces el recuerdo que construyó esta historia,
una palabra en la primera página del diccionario.
Algún día habrá tiempo suficiente para
querernos,
las caricias se atreverán más allá de los
primeros gestos
y el amor se declarará culpable.


País Vasco
 


La estación de San Sebastián se despoja
de sus dos últimos pasajeros,
rostros que reflejan la tenue luz en un andén
el latido de un reloj que echa marcha atrás el
minutero.
La noche cae como el vestido que llevas puesto,
las manos vuelven a transitar por su cuerpo
con la existencia irrefutable
que su mirada viene de otro tiempo.
A una hora cualquiera de este verano
es posible que la lluvia tropiece en una esquina del
cielo
y deje en un café de Irún la silueta de un beso.
La nada silenciosa se adueña del país Vasco,
una habitación en el tercer piso del hotel Jauregui
instaura el aniversario de una despedida.
Un aeropuerto que no sabe de geografía
convive con la nostalgia del último vuelo.

 


Todo Momento tiene su Misterio
(No siempre el aire que respiramos será suficiente)
 


Reescribo en mi confuso inventario
un poema que se quiebra en tus labios.
Tu mirada me seduce de impaciencia.
la guerra la perdí en tu cintura.
Antes de ti quizás no había nada,
antes de ti la vida fue un ensayo.
No sé en qué coordenadas hoy te sitúas,
bajo cuales estrellas te contemplo.
Necesito volver a respirarte
tras ese encuentro en Hondarribia,
traducir la fragancia de tu alma
y quedarme a la orilla de tu nombre.
Déjame llevarte hasta la que no fuiste
y no serás sin mí,
fusionarte en dos tiempos con un intenso deseo.
Toda historia tiene su misterio.


Tu Sonrisa
 


Cada noche tu mirada es un anhelo diferente
te desnudas a conciencia con mis besos,
tejes en mi cuerpo un traje de deseos.
Estos versos son todo cuanto tengo
a la hora de soñar contigo,
mi pequeña historia que se instala en tu oído,
el recuerdo que viaja hacia el pasado,
la memoria que se equilibra en tu mirada.
Tradúceme al secreto lenguaje
al rito unánime donde se ajustan los labios
y las palabras cumplen lo que prometen.
Atravieso nuevamente este mismo pueblo,
recojo la tristeza de tus ojos quebrados
el vuelo indiferente de mi sombra que se estrella
contra el muro.
Tú,
eres bella como la mujer que el poeta conoce
en el ejercicio de sus primeros versos.
 


Prófugo de Ti
 


No imagino mis próximos días sin tu
existencia.
La luna ingresa por una hendija,
la única señal de la noche que tuvimos.
Descifro cada palabra en tus labios,
la sombra que calla tu secreto
el antifaz que esconde la tristeza.
La muerte pasea por una calle,
con su presagio de rumores
prófugo desaparezco en una copa vacía
lejana la vida se compadece de mi,
y nada fue como dice el insomnio.
Me pregunto si aún me esperas
cuando despierte de este sueño.
 


Diccionario Bilingüe
 


Si fuera sólo encontrarse
y después seguir el viaje
nada quedaría en el confuso inventario
ni el olvido que asciende por el revés de
la caída.
Llueve en tu mirada,
las buganvilias se avecinan como un jardín
al cristal de tu ventana.
Una canción cruza El Caribe,
con la curiosidad de la noche
el silencio viene a despedirnos
con el temor que aquel día regrese.
Todo vuelve a su sitio
y por más que insista la distancia
las horas transitan por la misma orilla
por una calle que ha perdido la memoria.
Algún día volveré a fecundar tu
indecisión
con la tranquila seguridad
que esta historia me pertenece
donde el verano estuvo sentado oculto
entre tus faldas
y nadie dejó de mirarte con maliciosa
codicia
en cada calle de ese pueblo.

 

Carlos Ernesto García

Santa Tecla (El Salvador), 1960.



 

Escritor, poeta y corresponsal de prensa. Autor de los libros de poesía Hasta la cólera se pudre (Barcelona, 1994) que ese mismo año aparecería en Nueva York bajo el título Even rage will rot en traducción al inglés a cargo de la Dr. Elizabeth Gamble Miller y A quemarropa el amor (Barcelona, 1996). Es autor también del libro de viaje en tono novelado, El Sueño del Dragón (Barcelona, 2003), en la que narra su viaje en solitario a lo largo del río Yangsé así como del reportaje Bajo la Sombra de Sandino (Barcelona, 2007) basado en una serie de entrevistas a varios ex comandantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), entre los que es de destacar la figura del ya mítico Edén Pastora; el poemario La maleta en el desván (inédito), también traducido ya al inglés por la Dr. Elizabeth Gamble Miller bajo el título The Suitcase in the Attic y de la antología de poesía salvadoreña Cuscatlán hora cero (Inédita).

 

Con motivo de su visita a los Estados Unidos, Carlos Ernesto García fue invitado por la prestigiosa American Literary Transaltors Association (ALTA) que celebraba a finales de 2007 su 30º Conferencia Nacional, oportunidad que el poeta aprovechó para presentar su trabajo literario en la Universidad Metodista de Dallas y el Centro de la Paz de la misma ciudad, actividades que combinó con su visita al memorial de John Fitzgerald Kennedy, donde depositó un ramo de 14 rosas, momento íntimo que fuera recogido en exclusiva por la cadena Univisión, quien lo emitió en los Estados Unidos al final de su noticiero.

 

En la actualidad Carlos Ernesto García, escribe un libro de relatos y trabaja en varios proyectos de novela; es corresponsal en España del rotativo Diario Co Latino y del semanario Contrapunto, además de colaborar de manera habitual con otros medios de prensa. Desde finales del 2004 es director de la productora cultural C&Duke, con sede en Barcelona, que ha producido entre otras, la exposición itinerante Escoles d’altres mons (Escuelas de otros mundos) del fotoperiodista Kim Manresa, de la que a finales de 2007 editó el libro bajo el mismo título, edición que recoge la participación de 80 escritores de más de 30 países, entre ellos 10 Premios Nobel de Literatura, quienes han realizado de su puño y letra, breves manuscritos al pie de cada una de las 80 imágenes que conforman la muestra en blanco y negro, de la que Carlos Ernesto es asimismo su comisario. Desde finales de 1980 vive en Barcelona, desde donde, invitado por diversas entidades culturales y académicas ha visitado varias ciudades de América Latina, Europa y Asia. Su poesía ha sido traducida al inglés, chino e italiano.

 

Esperando sea de su interés, adjunto breve selección de mi último poemario “La maleta en el desván” al que acompaño bibliografía e imagen personal.
Aprovecho para saludarle y transmitirle mis mejores deseos.

 

Fraternalmente,

 

Carlos Ernesto García

Poeta, escritor y corresponsal

www.c-duke.com
 

LA MALETA EN EL DESVÁN
(Selección de 5 poemas)
©Carlos Ernesto García
 

 

LA CIUDAD DE LA MUERTE


Recorre la mirada un vasto territorio
hasta dar con el río Jordán.

No resulta difícil ver al anciano Moisés
vagando perdido durante cuarenta años
con todo un pueblo a sus espaldas.
Descalzos sobre la tierra roja.
La que lleva a los nabateos.
El lugar donde habita la tribu de Nébáyót.
La ciudad de los muertos: Petra.

Siento la presencia
de los cadáveres corrompiéndose
en lo alto de las montañas
que rodean la explanada.

Cuerpos amortajados dentro de cuevas
que los siglos se encargaron de convertir
en hogares de humildes comerciantes
que ahora venden alfombras
tejidas por las manos de sus antepasados.
 


LA MÁGICA FLORENCIA


Entre el añejo rojo de los tejados
surge con su magia la cúpula del Duomo.
La lluvia que no cesa
me conduce hasta el ponte vequio
donde las jóvenes quieren ser Beatrice.

Recorro las calles y plazas.
Imagino a los mercaderes.
A los soldados conduciéndose a la guerra
con sus armaduras de lata.
A Rafaelo y a Brunelleschi camino del trabajo.
Florencia en otro tiempo capital.
Ciudad de los ricos banqueros del renacimiento.

Lo que daría yo
por echarme un trago de chaparro
en un vaso precioso de los Medici.
 


CAÑONES OCIOSOS


Vagamos por el Mediterráneo
mientras el cielo
se incendia en el horizonte
dando paso a la oscuridad
que suave y callada
se impone en el firmamento.

Desde las orillas
los pueblos costeros
amables saludan
con sus millares de luciérnagas.

En las profundidades de este mar
pedazos de galeones descansan
con hermosos mascarones de proa.
Un inmenso y desolado cementerio
de soberbios destructores
de cañones ociosos.
Submarinos que guardan inmóvil
ya sólo el uniforme y los restos
del aguerrido soldado
en su puesto de combate.

El oleaje arrastra quizá
astillas de embarcaciones aqueas
que sucumbieron a la tormenta
o a la batalla.
 


LAS MONTAÑAS DE FENGDU


En las montañas de Fengdu
me dispongo a cruzar
el puente colgante
reservado para los muertos.

Abajo se escucha
el relinchar del río Changjiang
que con sus aguas turbulentas
corre como un caballo furioso.

Una anciana
que sostiene entre sus manos
un cuenco de madera
me invita a tomar de un líquido
que me ayudará en el más allá
a olvidar el pasado.
 


DESFILE MILITAR


Una mañana cualquiera.
Aburridos
bajo el aplastante sol del trópico.
Agotando insaciables
nuestros cigarrillos
de marca barata.
Sentados como de costumbre
sobre los escalones de cemento
que dan a la vieja iglesia del pueblo.
Nos entretenemos
contando camiones
tanquetas y un río
de guardias nacionales
con destino a la masacre.

 

Gustavo Marcelo GALLIANO

Rosario, Santa Fe, República Argentina

 

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Escritor y poeta autodidacta. Nacido en Gödeken (Santa Fe, Argentina) y residente en Rosario (Santa Fe, Argentina).
Docente e Investigador Universitario, ha incursionado recientemente en el campo de las letras, con marcado éxito. Ha sido seleccionado para participar en numerosas Antologías Literarias y sus escritos se han publicado en prestigiosas revistas literarias nacionales e internacionales, tales como fueran publicados por la Revista Cultura de Veracruz (México), por El País Literario (España), por Revista Sinalefa (New York - USA), por Revista Diez Dedos (Tuluá, Colombia) y por La Zorra y el Cuervo (Washington - USA), entre otras publicaciones. En formato digital está incluido en una gran cantidad de revistas, llegando a más de veinte países, recibiendo muy buenas críticas, que elogian su particular estilo de escritura. Ha obtenido importantes premios literarios internacionales, tanto en género Poesía, como en Narrativa y Cuento Breve. Si desean mayor información sobre este interesante autor, pueden consultar la web de la Red Mundial de Escritores en Español, de la cual es miembro: http://www.redescritoresespa.com/G/GallianoGustavo.htm

 

 

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A mí no.


No me seducen
los festejos paganos
en días comerciales.
A mí.
Me resbalan los saludos,
los falaces deseos,
las autómatas frases.
A mí.
Nunca me excitan
ni regalos ni abrazos,
preñados de vileza.
A mí no.
Claro que no,
los Días del Amigo
jamás me interesan.
A mí.
Nadie me llama,
ni escribe ni desea,
ni abraza ni extraña.
A mí no.
Después de todo
ya no me inspiran
ni correos ni esquelas.
A mí.
Me encantaría
guardasen el secreto
del verdadero anhelo.
A mí.
Que hastiado de silencio,
de contar con amigos
les ofrendaría el alma.-
 

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Reina Gris en Ciudad Crepúsculo
Gustavo Marcelo Galliano


Reina Gris gobierna,
Ciudad Crepúsculo observa,
la miel, la mies, la piel,
todo ofrendado a ella.
Baila Reina Gris,
baila decadencia,
que hoy tu infiel estirpe
al fin ya no procrea.
Ríe Reina Gris,
sin bufones ni Corte,
la suciedad de tu reino
sentenciando te absorbe.
Ríe Reina Gris,
ríe y alecciona,
que en tu reír bastardo,
la urbe no da loas.
Jadea Reina Gris,
revuélcate en tu odio,
que el carrusel del olvido
no gravará tu historia.
Estalla Reina Gris,
propagadora del mal ,
en tu paso pestilente,
de catadora seminal.
Solloza Reina Gris,
nosotros lo imploramos,
esclavos de tu lujuria,
por debilidad esclavos.
Resígnate Reina Gris,
sin súbditos ni huestes,
nosotros, tus burlados,
reiremos de tu suerte.-


Publicado en la Antología “Poetas y Narradores Contemporáneos 2007”, organizado por De Los Cuatro Vientos Ediciones, Junio de 2007. Buenos Aires, Argentina.
 

 

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Poema de Poemas
Gustavo Marcelo Galliano

Al poema de mi vida le han robado
una estrofa… y no acaricia bien,
mi reloj biológico ha invertido tiempos
y al ritmo del biorritmo… ya no más.
Al poema de mi dicha le han robado
una estrofa… y no sonríe bien,
el espejo de mi alma ha sido apedreado
y confundiendo memorias… ya no más.
Al poema de mis pasos le han robado
una estrofa… y no retumban bien,
el asfalto luctuoso me absorbe con prisa
y abruma el silencio… ya mismo… ya no más.
Al poema de mi amanecer le han robado
una estrofa… y no despierta bien,
las mismas palabras muerden mis poros
y aniquilando tabúes… ya no más.
Al poema de mis dudas le han robado
una estrofa y le sienta muy bien,
en códigos vetustos de costumbres futuras
y es sentencia divina… ya no más.
Al poema de mis noches le han robado
una estrofa… y no seduce bien,
he intentado elevarme hacia el destino
y la clave se niega… ya no más.
Al poema más puro que jamás haya creado
he poblado de estrofas que acaricien bien,
proyectando el fulgor de tus ojos ansiosos
y con rimas de ensueño… he vuelto a creer.-


Publicado en la Revista Literaria Voces Nº 70 (Noviembre 2007), y en la Antología PUENTE DE PALABRAS II, Rosario, Santa Fe, ARGENTINA. 8 de Abril de 2007.

 

 

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Alguien observando
Gustavo Marcelo Galliano

Te he observado espiar tras las cortinas,
con la mirada perdida en algún horizonte,
devorando a otras gentes tan indiferentes
que machacan veredas sólo por costumbre.
He notado la inquietud de tus pupilas,
con manos crispadas por tanta impotencia,
y un suspiro profundo empaño los cristales,
sin poder destruirlos como hubieras deseado.
Te he visto observar desde tu fortaleza,
con frente sudorosa y aspecto cansino,
bebiendo la brisa que obsequia la noche,
sin penas ni glorias, solo por destino.
He descifrado de pronto tus dudas y temores,
náufrago del llanto que abraza la impaciencia,
soñando una isla sin tesoros ni puertos,
y miles de gaviotas de incesante vuelo.
Te he visto observar hacia mi ventana,
papel y lápiz en mano, escribiéndome algo,
y dudé entonces si en verdad existías
o un gigantesco espejo pendía del cielo.-


Publicado en la Antología ESCRITORES DEL MERCOSUR e HISPANOAMÉRICA. Organizada por la Casa de las Letras y las Artes del MERCOSUR e Hispanoamérica. 29 de Junio de 2007, Mar del Plata, Argentina.
 

 

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Carta de un Cyrano a la más dulce dama
Gustavo Marcelo Galliano



..."Amor invencible en la batalla,
Amor que dominas a las bestias
y reposas en las suaves mejillas de una joven;
tú frecuentas el ponto y los rústicos refugios.
Ninguno de los dioses ni de los hombres,
que viven un día, se ve libre de tí,
y el que te lleva consigo enloquece."...
"Antígona", de SOFOCLES.-
 

Permita Usted que me atreva,
de cometer en un acto
dos pecados tan terribles,
que duelen de explicitar.
El uno, lastimar por siempre
la pureza de ésta página,
con la tinta de una pluma
que cual daga he de guiar.
En la odisea que muten
pensamientos en palabras,
que mis labios hoy resecos
no se atreven a pronunciar;
El otro, aún más grave,
el pretender me dedique
un instante de su tiempo
y su más clara atención.
Concédame Usted la gracia
que me presente de pronto
pues tan solo soy Cyrano,
de algún mundo... algún lugar.
¡Clama el pétreo destino
reservado a los Cyranos!
que de presencias efímeras
nadie ha intentado salvar.
Pero deje que le explique, aquí,
en breves momentos,
la razón de mis pesares
y el porqué de mi obrar.
Le conocí a Usted hace tiempo,
en aquella sala pagana,
y entre mutuas timideces,
ni atinamos conversar.
Era Usted aún muy joven,
pero ello no fue muralla,
para que el esplendor de su rostro
me llegara a cautivar.
Pero... era yo un Cyrano...
de los que ha nadie interesa,
sin tener huella ni rastro,
sin siquiera molestar.
Y luego... seguí sus pasos,
vi a la niña transformarse
y convertirse en la Venus
que Afrodita ha de envidiar.
Y aún traté de ir más cerca,
de compartir aprehenderes,
en sabiduría de aquellos
que tratamos de alcanzar.
Y compartí sus momentos,
en silencio y a la escucha,
aunque Usted muy bien sabe:
le contemplé... y le adoré.
Es que resulta imposible
abstraerse de su esencia
y es por ello que mis sentidos
le siguieron por doquier.
Ruego a Usted me perdone
si incomodan mis relatos,
pero permita que siga,
sin mofarse de mi ser.
Tan solo soy un Cyrano,
de los que a nadie interesa,
a los que nadie ha de amarlos,
ni a nadie importa perder.
Ya han pasado algunos años,
su amistad me ha distinguido,
pero estimo imperioso
me permita continuar.
Este ha sido un cruel verano,
y el no verla mi condena,
y le juro sin falacias
que solo pensé en Usted.
En su voz como caricia,
en su rostro y su nombre,
en sus ojos y su risa,
en su cabello y su andar.
En el vuelo de sus manos,
su cadencia... su fragancia...
en cómo cambia la noche
cuando le veo parpadear.
He venerado esos instantes,
de pequeñas actitudes,
el verla ruborizarse...
y por momentos dudar.
En su tímida sonrisa,
en su piel, manto de seda,
y ese hablar en bajo tono,
destilando complicidad.
Del fulgor y el torbellino,
de omnipresencia, de clase,
y ese tenue desparpajo
al construir la verdad.
Pero a pesar de su brillo,
radiante, cual pulcra estrella,
brota en su alma gran pena...
que intenta siempre ocultar.
Sepa que usted me ha honrado
al entregarme su tiempo
para leer estas notas
que sé no le cautivarán;
Pero es que soy un Cyrano,
castigado por destino,
y al pretender no ser necio...
olvidé la felicidad.
Por eso deme otro lapso
y terminar mi relato,
pues ya es demasiado tarde
para tratar de callar.
Sé muy bien, mi dulce dama,
que por todo lo expresado
mi conclusión es sin dudas:
Usted me invadió de Amor.
Pero que nada le altere
ni entristezca, ni obnubile,
pues tan solo soy Cyrano...
imposible de amar.
Que luego de todo lo dicho
no querría morir en sueños,
pero tampoco en la aurora
maldecir el despertar.
Por ello es que agradezco
al Dios que habita los Cielos
por haberla conocido,
a Usted, mi dama sin par;
Pues bien, tan solo resta
me despida con recato
y reiterar mis disculpas
por mi impropio proceder.
Ruego a Dios siempre la guíe,
y en la vida le proteja,
y sepa bien.. siempre, siempre...
éste simple Cyrano le amará.
Posdata: Nada ha de ser tan valioso,
ni oro, diamante o plata,
como el roce de sus labios,
o la expresión de sus ojos... al finalizar ésta carta.-

Un Cyrano
Algún Marzo
Superado el Año 2000
Después de Nuestro Señor Jesucristo.-


Poema Ganador del Primer Premio en los II JUEGOS FLORALES INTERNACIONALES, organizados por la Red Latinoamericana Quipucamayocs y SALAC. El 10 de Septiembre de 2006, en Inriville, Córdoba, República Argentina

 

Maritza Luza Castillo. Perú

Sonidos Internos
 

Son ilimitadas las posibilidades de descubrimiento y regocijo que ofrecen los caminos hacia las metas. Me agrada ésta idea, pues soy una persona proclive a distraerse. Esa mañana, tuve que tomar un desvió para alcanzar atención en el consultorio. Casi sin aliento para impregnar mi piel de su grata fragancia y envolverme en sus dulces silencios, con los ojos abiertos.

 

A mi turno, ¿Quién es él? me preguntaba. Pese a todos mis esfuerzos, no pude evitar escarapelarme cada vez que oigo el latir de su vida en mí. En qué tropelías se estaría metiendo ahí adentro tratando de hacerse escuchar, prepotente; a través del estetoscopio. Aunque soy una mujer sensible, me costó demasiado capturar las tribulaciones blandidas de un espíritu noble, soñando con lo que sueñan los niños con el abrazo caluroso de una madre. Por cierto, no revelaban ninguna debilidad las ondas sonoras, por el contrario, mas allá de su anatomía común se dio el gusto de mostrarse impredecible y reservarme una sorpresa que vence mi fragilidad.

 

Me inquieta, el argumento recurrente de los especialistas para reivindicar la edad en un hecho que no la tiene. ¿Quién supera a la magia del estrógeno femenino? Solo Dios.

 

De hecho, su mirada fija en la pantalla expone su pecho pegado a la ventana del vientre, exigiendo su lugar. Alude a la unidad monolítica, que avanza por el mundo, agitando la bandera de vida en forma racional.

 

Por aquella leyenda rosa de: “Un pan bajo el brazo”, veo que tendré dos. Y lo personal lo cambio por lo colectivo. Obedezco a la voluntad soberana del firmamento aceptando mis proyectos de vida. ¡Dos de un solo tirón, mejor!.... Me ahorraran pañales, los comprare por ciento y elevaré sus pataletas al altar del engreimiento.

 

Las reglas del juego son paradójicamente claras: Ellas no se responsabilizan por las travesuras de sus agentes reproductivos. Sí, de esos profesionales en la natación que califican por pares y luego te miran con ojos inocentes. Se declaran victimas de la tiranía expansionista del progenitor, y se defienden solicitando ayuda para liberarse del pecado original. Menudo lío.

 

¡...Bueno pues!... Abrigo la mayor reverencia por ellos. Es cuestión casi gramática, acostumbrarse a reemplazar la primera persona femenina, en presente indicativo por el gratificante y categórico plural.

 

La flama del amor se incrementa intentando pescar los sonidos internos. Las conversaciones de tres, las fragancias naturales despojada de aires coloniales pero frescas, como una crema facial presentada en el formato de siempre; cuyo aroma combina muy bien con el rotulo de “Hijos”. Palabra bendita, que estruja mi corazón con un misticismo nada corriente.

 

Mis gemelos, compañeros de futuras aventuras, teñidos de rojo escarlata y dorado, están a punto de abandonar su apacible morada para llegar como soñaba a cristalizar una oración elevada.

 

En ocasiones me parecía que estaba a punto de besarlos, especialmente, cuando el ballet practicado me permitía hacer un jeroglífico con mi cuerpo pese a la gravitación evidente. No veía la hora para su arribo. Ya no tenía uñas. Especialmente a una semana del día de la madre.
Muchas veces me daba la impresión de ser la única gestante del mundo, pese a que la racionalidad me grita la verdad. Tal vez el temor oculto muy adentro te estimula a creerlo y sale a la superficie el amor acompañado de tus miedos.

 

Como madre me pregunto: ¿Cuál es el atributo mágico e inefable que las madres ven en sus pequeños?...Quizás la fuerza de sus manos, su sonrisa desdentada sea la respuesta más plena a mi juicio.

 

Sinceramente aprendo las enseñanzas del afecto y equilibrio el lazo con mi corazón. Lo hago más firme, verifico el proceso, y espero la recompensa a mi atención desmedida. Siento que es, la mejor prueba de generosidad divina, es el color del triunfo, el enigma de vida, un prodigio de la luz divina, es el verdadero rostro de Dios coronando el tributo a la sabia existencia.

 

DOLORES AGÜERO

Almería - España

Artículo publicado en el Cultura del periódico El Mundo - Almería, el día 31 de marzo de 2007 sobre la presentación del Libro "Se aprende amor amando"

 
 

SONETOS - CARMEN ALCALDE CABAJO

Carmen Alcalde Carbajo

EL SONETO
 


Lo trajeron Boscán y Garcilaso,
desde Italia, a la rima castellana,
pues del endecasílabo dimana
el metro que se sigue en este caso.

Mas Castillejo dijo: “Gran atraso,
que si bien fue su cuna la italiana,
ese metro lo usó ya Santillana,
no ha sido por lo tanto nuevo el paso”.

Dejando a un lado fechas, el soneto,
tiene ritmo, cadencia, melodía…
y sólo intentará ponerle el veto

quien compruebe que nunca lograría,
en poema de verso tan concreto,
plasmar con ilación su fantasía.

 

 

BUCÓLICO ATARDECER

 


El río, dando voz a la cañada,
discurre entre fragancias de romero.
Solitario, el olivo del otero
presta sombra a la tarde fatigada.

Una dulce avecilla enamorada
del rosal que nació junto al sendero,
pretende, con un trino lastimero,
mostrarle su pasión atormentada.

Los trigales, inmenso mar dorado,
ondean, con la brisa, en blancas olas,
bajo el tapiz de un cielo ensangrentado.

Recogen los zagales su ganado
de los pastos de trébol y amapolas,
mientras pierden perfil montaña y prado.
 

 

MEMENTO
 


Cuando queden mis ojos y mi mente
cerrados a la luz del pensamiento,
y no pueda expresar lo que ahora siento,
pues nada sentiré, seguramente.

Seguirá el sol con su carrera ardiente
y seguirá la lluvia, el mar, el viento…,
aunque, ya, mi dormido sentimiento
no pueda disfrutar de su aliciente.

Quiero grabar con fuerza en la mirada
la belleza que el mundo me prodiga,
y dejarla en mi alma atesorada.

Haciéndolo con fe quizá consiga,
desde el ignoto azul de otra morada,
gozar, de nuevo, de esta Tierra amiga.
 

 

ZÍNGAROS
 


Llevan la libertad por compañera;
la mirada perdida en el camino;
indiferentes hacia su destino;
con una ley no escrita por bandera.

Cae la tarde, la oscura carretera
alumbra un farolillo mortecino
que, a la carreta de rodar cansino,
marca la ruta con su luz somera.

El auriga, cansado, somnoliento,
flojas las riendas, va, desde el pescante,
conduciendo el caballo a paso lento.

Y siguen incansables adelante,
compartiendo sus sueños con el viento
y la pasión de su rodar constante.
 

 

OTOÑAL
 


Es el otoño artista consumado,
que aplaca el sol, frenando sus ardores,
y comunica a los alrededores
la huella de un estilo refinado.

Exhibe la arboleda en su tocado
una gama profusa de colores
y añora a sus alados moradores
que emigraron a un clima más templado.

Curva el viento la rama que se inclina
sobre el río, buscando los placeres
de aquel agua tan fresca y cristalina.

El otoño demuestra sus poderes
desplegando, del valle a la colina,
la esencia de un sin fin de atardeceres.

Con placidez camina
hacia el lugar donde el silencio mora,
lugar feliz, en el que nadie llora.
 

 

PAZ Y GUERRA
 


¿Por qué alcanzar la paz es ilusoria utopía?
¿Por qué razón el hombre siempre fue belicoso?,
si es libre su albedrío, si su mundo es hermoso
capaz de dar, a todos, el pan de cada día.

Disfruta de horizontes plenos de poesía:
con altivas montañas; un mar maravilloso;
exuberante el valle; el río caudaloso…
que al unísono entonan su “Canto a la alegría”.

Pero él sólo persigue poder, armas en mano.
El divino mandato es polvo en el olvido:
“No matarás” resuena como un eco lejano.

Y desoye las voces que a la paz se han unido
con el noble deseo de un orden más humano
que defina a la guerra: “Una opción sin sentido”.

 

 

EL TIEMPO
 


Es un mar cuyas olas no alza el viento,
que traza a su capricho el derrotero
del viejo timonel de mi velero,
donde va lo que gusto y lo que siento.

Rescoldo de ilusiones que aún aliento
es la luz que alimenta el candelero
y ayuda a navegar sin desespero
hacia la playa que alcanzar intento.

Aquella juventud de auroras llena,
mágico instante, flor de fantasía,
que se pierde como agua entre la arena,

se hundió en la estela de mi barco, un día,
dejando, sobre el mar de agua serena,
un leve rastro de melancolía.

 

 

SER O NO SER
 

 

Cansado el pulso, corto ya el sendero
para llegar al fin de mi destino.
Preso el sol en las flores del camino
ve mi lento pasar desde el lindero.

¿Adónde voy? ¿Cuál es mi paradero?
¿Está escrita la pauta de mi sino?
¿Hay algo en mí inmortal, algo divino?
¿Un soplo que será imperecedero?

¿O cerrará el resumen de mi vida
el destello fugaz de una añoranza
o el brillo de una lágrima perdida?

Mas pienso que el impulso que me lanza
a jugar rectamente esta partida,
tiene el dulce sabor de la esperanza.
 

 

OLIVARES DE JAÉN
Sonetillo
 


Viento que llevas tu aliento
hasta los lejanos mares,
si cruzas los olivares
de mi tierra, cruza lento

para que oigan el lamento
de quién dejó aquellos lares.
¡Mar de verdes olivares
que inunda mi pensamiento!

Quisiera antes de marchar
hacia ese cielo soñado,
donde aspiramos llegar,

volver, Jaén, a tu lado,
y perderme en tu olivar
por el sol iluminado.
 

 

MOMENTOS PARA EL RECUERDO
 


Siéntate junto a mí, ven, con cuidado,
que se embriague la piel de sol y viento.
Proyectando al ayer el pensamiento,
tenderemos un puente hacia el pasado.

Va tu recuerdo al mío encadenado,
comparte tu sentir mi pensamiento:
cálidas horas de un placer sin cuento,
rosas fragantes de un jardín callado.

Se fundió nuestra sangre en otras venas,
un milagro de amor que engendra vida,
mares azules que unen sus arenas.

Tu sombra va en mi sombra confundida.
¡Cuántas venturas hubo y cuántas penas!,
jalonando la marcha compartida.
 

 

PARA ÁNGEL
CON LA FUERZA DE MI RECUERDO
 


Te fuiste, amigo, inesperadamente,
con tus azules sueños de poeta.
En silencio quedó la musa inquieta
que inspiró los poemas a tu mente.

Es tu verso como agua de la fuente,
luz del amanecer, sombra inconcreta,
ironía y pasión que se completa
con la vivencia fina y ocurrente.

Fue el soneto la rima preferida
para plasmar el ritmo de tu acento;
tomo, pues, del soneto la medida.

Llorar nuestro dolor con él intento,
y expresar, por la pérdida sufrida,
la magnitud de nuestro sentimiento.

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