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Pablo Cassi
A modo de presentación: Pablo Cassi, director
de La Gaceta Municipal de San Felipe, Chile, periódico fundado en 1994 y
que dedica gran parte de su edición a fomentar las expresiones
artístico-culturales, especialmente aquella relacionada con la
literatura. Desde enero de 2005, creamos la sección estantería
literaria, espacio destinado a difundir obras publicadas. Favor visitar
www.sanfelipedeaconcagua.cl o en su defecto www.pablocassi.cl allí
encontrará algunas obras que hemos difundido. Si UD. está interesada en
participar de esta propuesta puede enviarnos los libros que desee a la
casilla postal 383 San Felipe, Chile.
El Amor se Declara Culpable
Pablo Cassi
“Si los amantes del vino y
del amor se van al infierno,
cuán vacío debe estar el Paraíso”
(Omar Khayyam)
Conflicto Sentimental
Este día de lluvia París no fue amable contigo.
Podríamos viajar a Sudamérica,
a una flor que nos espera con su perfume.
Tu no sabes vivir sola.
Bajo mi almohada está tu nombre
y este oficio de amarnos
en un orden correlativo,
capaz de torcer cualquier conflicto.
Convivo con tu nostalgia
con tus ojos que restriegan el alma
conoces el recuerdo que construyó esta historia,
una palabra en la primera página del diccionario.
Algún día habrá tiempo suficiente para
querernos,
las caricias se atreverán más allá de los
primeros gestos
y el amor se declarará culpable.
País Vasco
La estación de San Sebastián se despoja
de sus dos últimos pasajeros,
rostros que reflejan la tenue luz en un andén
el latido de un reloj que echa marcha atrás el
minutero.
La noche cae como el vestido que llevas puesto,
las manos vuelven a transitar por su cuerpo
con la existencia irrefutable
que su mirada viene de otro tiempo.
A una hora cualquiera de este verano
es posible que la lluvia tropiece en una esquina del
cielo
y deje en un café de Irún la silueta de un beso.
La nada silenciosa se adueña del país Vasco,
una habitación en el tercer piso del hotel Jauregui
instaura el aniversario de una despedida.
Un aeropuerto que no sabe de geografía
convive con la nostalgia del último vuelo.
Todo Momento tiene su Misterio
(No siempre el aire que respiramos será suficiente)
Reescribo en mi confuso inventario
un poema que se quiebra en tus labios.
Tu mirada me seduce de impaciencia.
la guerra la perdí en tu cintura.
Antes de ti quizás no había nada,
antes de ti la vida fue un ensayo.
No sé en qué coordenadas hoy te sitúas,
bajo cuales estrellas te contemplo.
Necesito volver a respirarte
tras ese encuentro en Hondarribia,
traducir la fragancia de tu alma
y quedarme a la orilla de tu nombre.
Déjame llevarte hasta la que no fuiste
y no serás sin mí,
fusionarte en dos tiempos con un intenso deseo.
Toda historia tiene su misterio.
Tu Sonrisa
Cada noche tu mirada es un anhelo diferente
te desnudas a conciencia con mis besos,
tejes en mi cuerpo un traje de deseos.
Estos versos son todo cuanto tengo
a la hora de soñar contigo,
mi pequeña historia que se instala en tu oído,
el recuerdo que viaja hacia el pasado,
la memoria que se equilibra en tu mirada.
Tradúceme al secreto lenguaje
al rito unánime donde se ajustan los labios
y las palabras cumplen lo que prometen.
Atravieso nuevamente este mismo pueblo,
recojo la tristeza de tus ojos quebrados
el vuelo indiferente de mi sombra que se estrella
contra el muro.
Tú,
eres bella como la mujer que el poeta conoce
en el ejercicio de sus primeros versos.
Prófugo de Ti
No imagino mis próximos días sin tu
existencia.
La luna ingresa por una hendija,
la única señal de la noche que tuvimos.
Descifro cada palabra en tus labios,
la sombra que calla tu secreto
el antifaz que esconde la tristeza.
La muerte pasea por una calle,
con su presagio de rumores
prófugo desaparezco en una copa vacía
lejana la vida se compadece de mi,
y nada fue como dice el insomnio.
Me pregunto si aún me esperas
cuando despierte de este sueño.
Diccionario Bilingüe
Si fuera sólo encontrarse
y después seguir el viaje
nada quedaría en el confuso inventario
ni el olvido que asciende por el revés de
la caída.
Llueve en tu mirada,
las buganvilias se avecinan como un jardín
al cristal de tu ventana.
Una canción cruza El Caribe,
con la curiosidad de la noche
el silencio viene a despedirnos
con el temor que aquel día regrese.
Todo vuelve a su sitio
y por más que insista la distancia
las horas transitan por la misma orilla
por una calle que ha perdido la memoria.
Algún día volveré a fecundar tu
indecisión
con la tranquila seguridad
que esta historia me pertenece
donde el verano estuvo sentado oculto
entre tus faldas
y nadie dejó de mirarte con maliciosa
codicia
en cada calle de ese pueblo. |
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Carlos Ernesto García
Santa Tecla (El Salvador), 1960.
Escritor, poeta y corresponsal de prensa. Autor
de los libros de poesía Hasta la cólera se pudre (Barcelona, 1994) que
ese mismo año aparecería en Nueva York bajo el título Even rage will rot
en traducción al inglés a cargo de la Dr. Elizabeth Gamble Miller y A
quemarropa el amor (Barcelona, 1996). Es autor también del libro de
viaje en tono novelado, El Sueño del Dragón (Barcelona, 2003), en la que
narra su viaje en solitario a lo largo del río Yangsé así como del
reportaje Bajo la Sombra de Sandino (Barcelona, 2007) basado en una
serie de entrevistas a varios ex comandantes del Frente Sandinista de
Liberación Nacional (FSLN), entre los que es de destacar la figura del
ya mítico Edén Pastora; el poemario La maleta en el desván (inédito),
también traducido ya al inglés por la Dr. Elizabeth Gamble Miller bajo
el título The Suitcase in the Attic y de la antología de poesía
salvadoreña Cuscatlán hora cero (Inédita).
Con motivo de su visita a los Estados Unidos,
Carlos Ernesto García fue invitado por la prestigiosa American Literary
Transaltors Association (ALTA) que celebraba a finales de 2007 su 30º
Conferencia Nacional, oportunidad que el poeta aprovechó para presentar
su trabajo literario en la Universidad Metodista de Dallas y el Centro
de la Paz de la misma ciudad, actividades que combinó con su visita al
memorial de John Fitzgerald Kennedy, donde depositó un ramo de 14 rosas,
momento íntimo que fuera recogido en exclusiva por la cadena Univisión,
quien lo emitió en los Estados Unidos al final de su noticiero.
En la actualidad Carlos Ernesto García, escribe
un libro de relatos y trabaja en varios proyectos de novela; es
corresponsal en España del rotativo Diario Co Latino y del semanario
Contrapunto, además de colaborar de manera habitual con otros medios de
prensa. Desde finales del 2004 es director de la productora cultural C&Duke,
con sede en Barcelona, que ha producido entre otras, la exposición
itinerante Escoles d’altres mons (Escuelas de otros mundos) del
fotoperiodista Kim Manresa, de la que a finales de 2007 editó el libro
bajo el mismo título, edición que recoge la participación de 80
escritores de más de 30 países, entre ellos 10 Premios Nobel de
Literatura, quienes han realizado de su puño y letra, breves manuscritos
al pie de cada una de las 80 imágenes que conforman la muestra en blanco
y negro, de la que Carlos Ernesto es asimismo su comisario. Desde
finales de 1980 vive en Barcelona, desde donde, invitado por diversas
entidades culturales y académicas ha visitado varias ciudades de América
Latina, Europa y Asia. Su poesía ha sido traducida al inglés, chino e
italiano.
Esperando sea de su interés, adjunto breve
selección de mi último poemario “La maleta en el desván” al que acompaño
bibliografía e imagen personal.
Aprovecho para saludarle y transmitirle mis mejores deseos.
Fraternalmente,
Carlos Ernesto García
Poeta, escritor y corresponsal
www.c-duke.com
LA MALETA EN EL DESVÁN
(Selección de 5 poemas)
©Carlos Ernesto García
LA CIUDAD DE LA MUERTE
Recorre la mirada un vasto territorio
hasta dar con el río Jordán.
No resulta difícil ver al anciano Moisés
vagando perdido durante cuarenta años
con todo un pueblo a sus espaldas.
Descalzos sobre la tierra roja.
La que lleva a los nabateos.
El lugar donde habita la tribu de Nébáyót.
La ciudad de los muertos: Petra.
Siento la presencia
de los cadáveres corrompiéndose
en lo alto de las montañas
que rodean la explanada.
Cuerpos amortajados dentro de cuevas
que los siglos se encargaron de convertir
en hogares de humildes comerciantes
que ahora venden alfombras
tejidas por las manos de sus antepasados.
LA MÁGICA FLORENCIA
Entre el añejo rojo de los tejados
surge con su magia la cúpula del Duomo.
La lluvia que no cesa
me conduce hasta el ponte vequio
donde las jóvenes quieren ser Beatrice.
Recorro las calles y plazas.
Imagino a los mercaderes.
A los soldados conduciéndose a la guerra
con sus armaduras de lata.
A Rafaelo y a Brunelleschi camino del trabajo.
Florencia en otro tiempo capital.
Ciudad de los ricos banqueros del renacimiento.
Lo que daría yo
por echarme un trago de chaparro
en un vaso precioso de los Medici.
CAÑONES OCIOSOS
Vagamos por el Mediterráneo
mientras el cielo
se incendia en el horizonte
dando paso a la oscuridad
que suave y callada
se impone en el firmamento.
Desde las orillas
los pueblos costeros
amables saludan
con sus millares de luciérnagas.
En las profundidades de este mar
pedazos de galeones descansan
con hermosos mascarones de proa.
Un inmenso y desolado cementerio
de soberbios destructores
de cañones ociosos.
Submarinos que guardan inmóvil
ya sólo el uniforme y los restos
del aguerrido soldado
en su puesto de combate.
El oleaje arrastra quizá
astillas de embarcaciones aqueas
que sucumbieron a la tormenta
o a la batalla.
LAS MONTAÑAS DE FENGDU
En las montañas de Fengdu
me dispongo a cruzar
el puente colgante
reservado para los muertos.
Abajo se escucha
el relinchar del río Changjiang
que con sus aguas turbulentas
corre como un caballo furioso.
Una anciana
que sostiene entre sus manos
un cuenco de madera
me invita a tomar de un líquido
que me ayudará en el más allá
a olvidar el pasado.
DESFILE MILITAR
Una mañana cualquiera.
Aburridos
bajo el aplastante sol del trópico.
Agotando insaciables
nuestros cigarrillos
de marca barata.
Sentados como de costumbre
sobre los escalones de cemento
que dan a la vieja iglesia del pueblo.
Nos entretenemos
contando camiones
tanquetas y un río
de guardias nacionales
con destino a la masacre. |
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Gustavo Marcelo GALLIANO
Rosario, Santa Fe, República Argentina
Escritor y poeta autodidacta. Nacido en Gödeken
(Santa Fe, Argentina) y residente en Rosario (Santa Fe, Argentina).
Docente e Investigador Universitario, ha incursionado recientemente en
el campo de las letras, con marcado éxito. Ha sido seleccionado para
participar en numerosas Antologías Literarias y sus escritos se han
publicado en prestigiosas revistas literarias nacionales e
internacionales, tales como fueran publicados por la Revista Cultura de
Veracruz (México), por El País Literario (España), por Revista Sinalefa
(New York - USA), por Revista Diez Dedos (Tuluá, Colombia) y por La
Zorra y el Cuervo (Washington - USA), entre otras publicaciones. En
formato digital está incluido en una gran cantidad de revistas, llegando
a más de veinte países, recibiendo muy buenas críticas, que elogian su
particular estilo de escritura. Ha obtenido importantes premios
literarios internacionales, tanto en género Poesía, como en Narrativa y
Cuento Breve. Si desean mayor información sobre este interesante autor,
pueden consultar la web de la Red Mundial de Escritores en Español, de
la cual es miembro:
http://www.redescritoresespa.com/G/GallianoGustavo.htm
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Reina Gris en Ciudad Crepúsculo
Gustavo Marcelo Galliano
Reina Gris gobierna,
Ciudad Crepúsculo observa,
la miel, la mies, la piel,
todo ofrendado a ella.
Baila Reina Gris,
baila decadencia,
que hoy tu infiel estirpe
al fin ya no procrea.
Ríe Reina Gris,
sin bufones ni Corte,
la suciedad de tu reino
sentenciando te absorbe.
Ríe Reina Gris,
ríe y alecciona,
que en tu reír bastardo,
la urbe no da loas.
Jadea Reina Gris,
revuélcate en tu odio,
que el carrusel del olvido
no gravará tu historia.
Estalla Reina Gris,
propagadora del mal ,
en tu paso pestilente,
de catadora seminal.
Solloza Reina Gris,
nosotros lo imploramos,
esclavos de tu lujuria,
por debilidad esclavos.
Resígnate Reina Gris,
sin súbditos ni huestes,
nosotros, tus burlados,
reiremos de tu suerte.-
Publicado en la Antología “Poetas y Narradores
Contemporáneos 2007”, organizado por De Los Cuatro Vientos Ediciones,
Junio de 2007. Buenos Aires, Argentina.
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Poema de Poemas
Gustavo Marcelo Galliano
Al poema de mi vida le han robado
una estrofa… y no acaricia bien,
mi reloj biológico ha invertido tiempos
y al ritmo del biorritmo… ya no más.
Al poema de mi dicha le han robado
una estrofa… y no sonríe bien,
el espejo de mi alma ha sido apedreado
y confundiendo memorias… ya no más.
Al poema de mis pasos le han robado
una estrofa… y no retumban bien,
el asfalto luctuoso me absorbe con prisa
y abruma el silencio… ya mismo… ya no más.
Al poema de mi amanecer le han robado
una estrofa… y no despierta bien,
las mismas palabras muerden mis poros
y aniquilando tabúes… ya no más.
Al poema de mis dudas le han robado
una estrofa y le sienta muy bien,
en códigos vetustos de costumbres futuras
y es sentencia divina… ya no más.
Al poema de mis noches le han robado
una estrofa… y no seduce bien,
he intentado elevarme hacia el destino
y la clave se niega… ya no más.
Al poema más puro que jamás haya creado
he poblado de estrofas que acaricien bien,
proyectando el fulgor de tus ojos ansiosos
y con rimas de ensueño… he vuelto a creer.-
Publicado en la Revista Literaria Voces Nº 70
(Noviembre 2007), y en la Antología PUENTE DE PALABRAS II, Rosario,
Santa Fe, ARGENTINA. 8 de Abril de 2007.
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Alguien observando
Gustavo Marcelo Galliano
Te he observado espiar tras las cortinas,
con la mirada perdida en algún horizonte,
devorando a otras gentes tan indiferentes
que machacan veredas sólo por costumbre.
He notado la inquietud de tus pupilas,
con manos crispadas por tanta impotencia,
y un suspiro profundo empaño los cristales,
sin poder destruirlos como hubieras deseado.
Te he visto observar desde tu fortaleza,
con frente sudorosa y aspecto cansino,
bebiendo la brisa que obsequia la noche,
sin penas ni glorias, solo por destino.
He descifrado de pronto tus dudas y temores,
náufrago del llanto que abraza la impaciencia,
soñando una isla sin tesoros ni puertos,
y miles de gaviotas de incesante vuelo.
Te he visto observar hacia mi ventana,
papel y lápiz en mano, escribiéndome algo,
y dudé entonces si en verdad existías
o un gigantesco espejo pendía del cielo.-
Publicado en la Antología ESCRITORES DEL MERCOSUR
e HISPANOAMÉRICA. Organizada por la Casa de las Letras y las Artes del
MERCOSUR e Hispanoamérica. 29 de Junio de 2007, Mar del Plata,
Argentina.
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Carta de un Cyrano a la más dulce dama
Gustavo Marcelo Galliano
..."Amor invencible en la batalla,
Amor que dominas a las bestias
y reposas en las suaves mejillas de una joven;
tú frecuentas el ponto y los rústicos refugios.
Ninguno de los dioses ni de los hombres,
que viven un día, se ve libre de tí,
y el que te lleva consigo enloquece."...
"Antígona", de SOFOCLES.-
Permita Usted que me atreva,
de cometer en un acto
dos pecados tan terribles,
que duelen de explicitar.
El uno, lastimar por siempre
la pureza de ésta página,
con la tinta de una pluma
que cual daga he de guiar.
En la odisea que muten
pensamientos en palabras,
que mis labios hoy resecos
no se atreven a pronunciar;
El otro, aún más grave,
el pretender me dedique
un instante de su tiempo
y su más clara atención.
Concédame Usted la gracia
que me presente de pronto
pues tan solo soy Cyrano,
de algún mundo... algún lugar.
¡Clama el pétreo destino
reservado a los Cyranos!
que de presencias efímeras
nadie ha intentado salvar.
Pero deje que le explique, aquí,
en breves momentos,
la razón de mis pesares
y el porqué de mi obrar.
Le conocí a Usted hace tiempo,
en aquella sala pagana,
y entre mutuas timideces,
ni atinamos conversar.
Era Usted aún muy joven,
pero ello no fue muralla,
para que el esplendor de su rostro
me llegara a cautivar.
Pero... era yo un Cyrano...
de los que ha nadie interesa,
sin tener huella ni rastro,
sin siquiera molestar.
Y luego... seguí sus pasos,
vi a la niña transformarse
y convertirse en la Venus
que Afrodita ha de envidiar.
Y aún traté de ir más cerca,
de compartir aprehenderes,
en sabiduría de aquellos
que tratamos de alcanzar.
Y compartí sus momentos,
en silencio y a la escucha,
aunque Usted muy bien sabe:
le contemplé... y le adoré.
Es que resulta imposible
abstraerse de su esencia
y es por ello que mis sentidos
le siguieron por doquier.
Ruego a Usted me perdone
si incomodan mis relatos,
pero permita que siga,
sin mofarse de mi ser.
Tan solo soy un Cyrano,
de los que a nadie interesa,
a los que nadie ha de amarlos,
ni a nadie importa perder.
Ya han pasado algunos años,
su amistad me ha distinguido,
pero estimo imperioso
me permita continuar.
Este ha sido un cruel verano,
y el no verla mi condena,
y le juro sin falacias
que solo pensé en Usted.
En su voz como caricia,
en su rostro y su nombre,
en sus ojos y su risa,
en su cabello y su andar.
En el vuelo de sus manos,
su cadencia... su fragancia...
en cómo cambia la noche
cuando le veo parpadear.
He venerado esos instantes,
de pequeñas actitudes,
el verla ruborizarse...
y por momentos dudar.
En su tímida sonrisa,
en su piel, manto de seda,
y ese hablar en bajo tono,
destilando complicidad.
Del fulgor y el torbellino,
de omnipresencia, de clase,
y ese tenue desparpajo
al construir la verdad.
Pero a pesar de su brillo,
radiante, cual pulcra estrella,
brota en su alma gran pena...
que intenta siempre ocultar.
Sepa que usted me ha honrado
al entregarme su tiempo
para leer estas notas
que sé no le cautivarán;
Pero es que soy un Cyrano,
castigado por destino,
y al pretender no ser necio...
olvidé la felicidad.
Por eso deme otro lapso
y terminar mi relato,
pues ya es demasiado tarde
para tratar de callar.
Sé muy bien, mi dulce dama,
que por todo lo expresado
mi conclusión es sin dudas:
Usted me invadió de Amor.
Pero que nada le altere
ni entristezca, ni obnubile,
pues tan solo soy Cyrano...
imposible de amar.
Que luego de todo lo dicho
no querría morir en sueños,
pero tampoco en la aurora
maldecir el despertar.
Por ello es que agradezco
al Dios que habita los Cielos
por haberla conocido,
a Usted, mi dama sin par;
Pues bien, tan solo resta
me despida con recato
y reiterar mis disculpas
por mi impropio proceder.
Ruego a Dios siempre la guíe,
y en la vida le proteja,
y sepa bien.. siempre, siempre...
éste simple Cyrano le amará.
Posdata: Nada ha de ser tan valioso,
ni oro, diamante o plata,
como el roce de sus labios,
o la expresión de sus ojos... al finalizar ésta carta.-
Un Cyrano
Algún Marzo
Superado el Año 2000
Después de Nuestro Señor Jesucristo.-
Poema Ganador del Primer Premio en los II JUEGOS
FLORALES INTERNACIONALES, organizados por la Red Latinoamericana
Quipucamayocs y SALAC. El 10 de Septiembre de 2006, en Inriville,
Córdoba, República Argentina |
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Maritza
Luza Castillo. Perú
Sonidos Internos
Son ilimitadas las posibilidades de
descubrimiento y regocijo que ofrecen los caminos hacia las metas. Me
agrada ésta idea, pues soy una persona proclive a distraerse. Esa
mañana, tuve que tomar un desvió para alcanzar atención en el
consultorio. Casi sin aliento para impregnar mi piel de su grata
fragancia y envolverme en sus dulces silencios, con los ojos abiertos.
A mi turno, ¿Quién es él? me preguntaba. Pese a
todos mis esfuerzos, no pude evitar escarapelarme cada vez que oigo el
latir de su vida en mí. En qué tropelías se estaría metiendo ahí adentro
tratando de hacerse escuchar, prepotente; a través del estetoscopio.
Aunque soy una mujer sensible, me costó demasiado capturar las
tribulaciones blandidas de un espíritu noble, soñando con lo que sueñan
los niños con el abrazo caluroso de una madre. Por cierto, no revelaban
ninguna debilidad las ondas sonoras, por el contrario, mas allá de su
anatomía común se dio el gusto de mostrarse impredecible y reservarme
una sorpresa que vence mi fragilidad.
Me inquieta, el argumento recurrente de los
especialistas para reivindicar la edad en un hecho que no la tiene.
¿Quién supera a la magia del estrógeno femenino? Solo Dios.
De hecho, su mirada fija en la pantalla expone
su pecho pegado a la ventana del vientre, exigiendo su lugar. Alude a la
unidad monolítica, que avanza por el mundo, agitando la bandera de vida
en forma racional.
Por aquella leyenda rosa de: “Un pan bajo el
brazo”, veo que tendré dos. Y lo personal lo cambio por lo colectivo.
Obedezco a la voluntad soberana del firmamento aceptando mis proyectos
de vida. ¡Dos de un solo tirón, mejor!.... Me ahorraran pañales, los
comprare por ciento y elevaré sus pataletas al altar del engreimiento.
Las reglas del juego son paradójicamente
claras: Ellas no se responsabilizan por las travesuras de sus agentes
reproductivos. Sí, de esos profesionales en la natación que califican
por pares y luego te miran con ojos inocentes. Se declaran victimas de
la tiranía expansionista del progenitor, y se defienden solicitando
ayuda para liberarse del pecado original. Menudo lío.
¡...Bueno pues!... Abrigo la mayor reverencia
por ellos. Es cuestión casi gramática, acostumbrarse a reemplazar la
primera persona femenina, en presente indicativo por el gratificante y
categórico plural.
La flama del amor se incrementa intentando
pescar los sonidos internos. Las conversaciones de tres, las fragancias
naturales despojada de aires coloniales pero frescas, como una crema
facial presentada en el formato de siempre; cuyo aroma combina muy bien
con el rotulo de “Hijos”. Palabra bendita, que estruja mi corazón con un
misticismo nada corriente.
Mis gemelos, compañeros de futuras aventuras,
teñidos de rojo escarlata y dorado, están a punto de abandonar su
apacible morada para llegar como soñaba a cristalizar una oración
elevada.
En ocasiones me parecía que estaba a punto de
besarlos, especialmente, cuando el ballet practicado me permitía hacer
un jeroglífico con mi cuerpo pese a la gravitación evidente. No veía la
hora para su arribo. Ya no tenía uñas. Especialmente a una semana del
día de la madre.
Muchas veces me daba la impresión de ser la única gestante del mundo,
pese a que la racionalidad me grita la verdad. Tal vez el temor oculto
muy adentro te estimula a creerlo y sale a la superficie el amor
acompañado de tus miedos.
Como madre me pregunto: ¿Cuál es el atributo
mágico e inefable que las madres ven en sus pequeños?...Quizás la fuerza
de sus manos, su sonrisa desdentada sea la respuesta más plena a mi
juicio.
Sinceramente aprendo las enseñanzas del afecto
y equilibrio el lazo con mi corazón. Lo hago más firme, verifico el
proceso, y espero la recompensa a mi atención desmedida. Siento que es,
la mejor prueba de generosidad divina, es el color del triunfo, el
enigma de vida, un prodigio de la luz divina, es el verdadero rostro de
Dios coronando el tributo a la sabia existencia. |
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Carmen Alcalde
Carbajo
EL SONETO
Lo trajeron Boscán y Garcilaso,
desde Italia, a la rima castellana,
pues del endecasílabo dimana
el metro que se sigue en este caso.
Mas Castillejo dijo: “Gran atraso,
que si bien fue su cuna la italiana,
ese metro lo usó ya Santillana,
no ha sido por lo tanto nuevo el paso”.
Dejando a un lado fechas, el soneto,
tiene ritmo, cadencia, melodía…
y sólo intentará ponerle el veto
quien compruebe que nunca lograría,
en poema de verso tan concreto,
plasmar con ilación su fantasía.
BUCÓLICO ATARDECER
El río, dando voz a la cañada,
discurre entre fragancias de romero.
Solitario, el olivo del otero
presta sombra a la tarde fatigada.
Una dulce avecilla enamorada
del rosal que nació junto al sendero,
pretende, con un trino lastimero,
mostrarle su pasión atormentada.
Los trigales, inmenso mar dorado,
ondean, con la brisa, en blancas olas,
bajo el tapiz de un cielo ensangrentado.
Recogen los zagales su ganado
de los pastos de trébol y amapolas,
mientras pierden perfil montaña y prado.
MEMENTO
Cuando queden mis ojos y mi mente
cerrados a la luz del pensamiento,
y no pueda expresar lo que ahora siento,
pues nada sentiré, seguramente.
Seguirá el sol con su carrera ardiente
y seguirá la lluvia, el mar, el viento…,
aunque, ya, mi dormido sentimiento
no pueda disfrutar de su aliciente.
Quiero grabar con fuerza en la mirada
la belleza que el mundo me prodiga,
y dejarla en mi alma atesorada.
Haciéndolo con fe quizá consiga,
desde el ignoto azul de otra morada,
gozar, de nuevo, de esta Tierra amiga.
ZÍNGAROS
Llevan la libertad por compañera;
la mirada perdida en el camino;
indiferentes hacia su destino;
con una ley no escrita por bandera.
Cae la tarde, la oscura carretera
alumbra un farolillo mortecino
que, a la carreta de rodar cansino,
marca la ruta con su luz somera.
El auriga, cansado, somnoliento,
flojas las riendas, va, desde el pescante,
conduciendo el caballo a paso lento.
Y siguen incansables adelante,
compartiendo sus sueños con el viento
y la pasión de su rodar constante.
OTOÑAL
Es el otoño artista consumado,
que aplaca el sol, frenando sus ardores,
y comunica a los alrededores
la huella de un estilo refinado.
Exhibe la arboleda en su tocado
una gama profusa de colores
y añora a sus alados moradores
que emigraron a un clima más templado.
Curva el viento la rama que se inclina
sobre el río, buscando los placeres
de aquel agua tan fresca y cristalina.
El otoño demuestra sus poderes
desplegando, del valle a la colina,
la esencia de un sin fin de atardeceres.
Con placidez camina
hacia el lugar donde el silencio mora,
lugar feliz, en el que nadie llora.
PAZ Y GUERRA
¿Por qué alcanzar la paz es ilusoria utopía?
¿Por qué razón el hombre siempre fue belicoso?,
si es libre su albedrío, si su mundo es hermoso
capaz de dar, a todos, el pan de cada día.
Disfruta de horizontes plenos de poesía:
con altivas montañas; un mar maravilloso;
exuberante el valle; el río caudaloso…
que al unísono entonan su “Canto a la alegría”.
Pero él sólo persigue poder, armas en mano.
El divino mandato es polvo en el olvido:
“No matarás” resuena como un eco lejano.
Y desoye las voces que a la paz se han unido
con el noble deseo de un orden más humano
que defina a la guerra: “Una opción sin sentido”.
EL TIEMPO
Es un mar cuyas olas no alza el viento,
que traza a su capricho el derrotero
del viejo timonel de mi velero,
donde va lo que gusto y lo que siento.
Rescoldo de ilusiones que aún aliento
es la luz que alimenta el candelero
y ayuda a navegar sin desespero
hacia la playa que alcanzar intento.
Aquella juventud de auroras llena,
mágico instante, flor de fantasía,
que se pierde como agua entre la arena,
se hundió en la estela de mi barco, un día,
dejando, sobre el mar de agua serena,
un leve rastro de melancolía.
SER O NO SER
Cansado el pulso, corto ya el sendero
para llegar al fin de mi destino.
Preso el sol en las flores del camino
ve mi lento pasar desde el lindero.
¿Adónde voy? ¿Cuál es mi paradero?
¿Está escrita la pauta de mi sino?
¿Hay algo en mí inmortal, algo divino?
¿Un soplo que será imperecedero?
¿O cerrará el resumen de mi vida
el destello fugaz de una añoranza
o el brillo de una lágrima perdida?
Mas pienso que el impulso que me lanza
a jugar rectamente esta partida,
tiene el dulce sabor de la esperanza.
OLIVARES DE JAÉN
Sonetillo
Viento que llevas tu aliento
hasta los lejanos mares,
si cruzas los olivares
de mi tierra, cruza lento
para que oigan el lamento
de quién dejó aquellos lares.
¡Mar de verdes olivares
que inunda mi pensamiento!
Quisiera antes de marchar
hacia ese cielo soñado,
donde aspiramos llegar,
volver, Jaén, a tu lado,
y perderme en tu olivar
por el sol iluminado.
MOMENTOS PARA EL RECUERDO
Siéntate junto a mí, ven, con cuidado,
que se embriague la piel de sol y viento.
Proyectando al ayer el pensamiento,
tenderemos un puente hacia el pasado.
Va tu recuerdo al mío encadenado,
comparte tu sentir mi pensamiento:
cálidas horas de un placer sin cuento,
rosas fragantes de un jardín callado.
Se fundió nuestra sangre en otras venas,
un milagro de amor que engendra vida,
mares azules que unen sus arenas.
Tu sombra va en mi sombra confundida.
¡Cuántas venturas hubo y cuántas penas!,
jalonando la marcha compartida.
PARA ÁNGEL
CON LA FUERZA DE MI RECUERDO
Te fuiste, amigo, inesperadamente,
con tus azules sueños de poeta.
En silencio quedó la musa inquieta
que inspiró los poemas a tu mente.
Es tu verso como agua de la fuente,
luz del amanecer, sombra inconcreta,
ironía y pasión que se completa
con la vivencia fina y ocurrente.
Fue el soneto la rima preferida
para plasmar el ritmo de tu acento;
tomo, pues, del soneto la medida.
Llorar nuestro dolor con él intento,
y expresar, por la pérdida sufrida,
la magnitud de nuestro sentimiento. |