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ENCUENTRO Y DIÁLOGO
LA FUENTE
Coordinadora: Carmen Alcalde Son cuatro los puntales que hacen posible que la Revista literaria LA FUENTE, de Almería, (su fundadora, su coordinadora, su directora y sus colaboradores) lleve a sus lectores la labor de los poetas. Dicha tarea consiste en saber usar la magia de las palabras, abriendo así un camino por donde el poeta y el lector marchan reflexionando y dialogando sobre ellos mismos y el ser humano, sobre la vida y el espacio actual en el cual ésta palpita, se desarrolla, sobre sus realidades y sus posibilidades y utopías…Según Ernesto Cardenal, “la poesía: el único modo de decir la verdad sobre la tierra”.
Después de leer y releer a los poetas que participan en esta edición de LA FUENTE y de profundizar hasta las raíces de sus creaciones, deduzco que son conscientes de que sus obras desvelan la parte críptica, impensada, aún en construcción de la mente. Por ello, para estos amantes de la poesía sus creaciones líricas son un instrumento de inmensa libertad, íntimo, que, aunque no vacilen en cuestionar, cuando el caso lo requiere, los códigos y poderes, lo real y lo representable, nos muestran también el mundo interno del autor y cómo éste -el poeta-, con todas sus capacidades y energías, nos expresa aquello que no es, pero que podía perfectamente ser. Ello es propio de los poetas con voz inventiva, dialogante y transparente, y, al mismo tiempo, sensible a esa realidad natural, donde las diferencias son infinitamente más abundantes que las semejanzas.
El poeta es en sí una metáfora de la vida, de esta vida que alberga, desde sus hondones más profundos hasta su piel, claridades y oscuridades, alegrías y tristezas... “Y hoy más que nunca, manifiesta Koichiro Matsuura, debemos escuchar la voz del poeta, de la vida, pues suscita una reflexión inquieta sobre la fragilidad de los signos, los saberes y las culturas”.
En efecto, los poetas de LA FUENTE demuestran poseer la capacidad de compartir y fomentar, desde su trabajo individual, la pluralidad o diversidad, tan cierta como positiva, de la sociedad universal, formada por todas las comunidades internacionales, sin exclusiones de ningún tipo.
Aunque el poeta cree su poema en un tiempo de recogimiento personal, dicho poema es un mensaje vivo, un encuentro, un diálogo abierto que, desde su primer vuelo, propugnará, bella y musicalmente, el advenimiento de un hombre nuevo capaz de reflexionar sobre la esencia del ser humano y de todo lo que le rodea, de un mundo hecho de paz y solidaridad, de libertades y entendimiento…, donde la mediocridad y la tibieza, el radicalismo y la intolerancia, el embaucamiento y el egoísmo…, no tienen cabida. El poema es, por naturaleza, “una entidad vital, refiere César Vallejo, mucho más orgánica que un ser orgánico en la naturaleza. A un animal se le amputa un miembro y sigue viviendo; a un vegetal se le corta una rama o una sección del tallo y sigue viviendo. Si a un poema se le amputa un verso, una palabra, una letra, un signo ortográfico… muere”.
En este número de la Revista LA FUENTE, tras el “Saluda” de su directora, se incluye un soneto del ya desaparecido poeta almeriense Ángel Fernández Rubio (1929-2004). Otros 24 poetas colaboran, en este nuevo número, con un poema cada uno. Además de los poetas españoles de Almería, Málaga, Abrera (Barcelona), Ávila, Cádiz, Guadix (Granada), Cuevas de San Marcos (Málaga), Santander y Cartagena (Murcia), están presentes bardos de Buenos Aires (Argentina), San Antonio -Texas- (EE UU) y San Gall (Suiza).
Como muestra he elegido algunos versos del poema “Rosas de luz y sombra”, que da nombre al poemario que lo contiene, de Custodio Tejada, profesor, poeta y pintor de Purullena (Granada), pero afincado en Guadix. Evidentemente la confusa vida actual está repleta de incoherencias, de controversias, de discordias… En medio de ella, el hombre se alza como “rosa de luz o sombra”. “Sólo las lágrimas/ nos impiden ver más allá / de las palabras./ Dentro de mí hay otros/ metales que seccionan/ la realidad a su antojo./Somos hijos de la contradicción.// (…) El anhelo de cualquier utopía/ ha quedado reducido a cenizas.// A veces como Luz./ A veces como sombra”.// (pág. 24).
Asimismo, aparece una interesante semblanza biográfica (págs. 12 y 13) de José Castillejo Capel, Cóbdar (Almería), 1913. El minero almeriense que, después de una serie de peripecias por tierras españolas en busca de un nuevo trabajo, se lanzó a la conquista de El Dorado, emprendiendo la aventura de las Américas a los 18 años, atraído por la llamada fiebre del oro. Tras unos años en distintos países del Nuevo Continente, regresó a su tierra, aún vivía la II República Española, a las canteras, donde se jubiló.
En las páginas centrales (20-23, ambas inclusive) de la Revista, se publica la crítica literaria que escribió, quien esto redacta y firma, sobre el bello y sorpresivo poemario “Baraja de poemas” de Leonora Acuña de Marmolejo, escritora, poeta, ensayista, periodista… colombiana, residente, desde 1970, en Levittown, New York (USA).
Filo Lara, poeta y fundadora de LA FUENTE, escribe una misiva (págs. 26 y 27), con una prosa exquisita, poética, titulada “Para ti, querida amiga, un ramo de violetas, mi flor preferida”, la cual va dirigida a Carmen Alcalde, poeta y coordinadora de la Revista, con motivo del reciente fallecimiento de Virgilio, marido de Carmen. Una epístola sumamente luminosa y entrañable escrita con la pureza de la amistad, es decir, cuando este afecto personal, honesto y desinteresado “es un alma que habita en dos cuerpos, afirma Aristóteles, un corazón que habita en dos almas”.
Por desgracia, vivimos en un mundo donde el amor pide más de lo que da, si es que da algo; donde el amor es sólo un episodio efímero en la vida de una persona; donde el amor se ha despojado de su magia y de su ser de sorpresa cotidiana, de su poder de conquista y de su locura… Pero, aunque el amor en general se encuentre en crisis, para Ángeles Alonso Macadán, “Ensoray”, no lo está. De cómo ella siente y vive el amor trata el excelente artículo que dona a los lectores de LA FUENTE (págs. 36 y 37). Artículo este que lleva por título “No te quiero” y que escribió con una esmerada prosa poética. A pesar de que el título es una oración aseverativa negativa, el artículo es un perfecto canto al amor que profesa la autora a su pareja. A ese amor todo generosidad, todo donación de la persona que ama, todo movimiento, es decir, cuando “el amor es el olvido del yo”, tal y como dice Henri F. Amiel.
Almería y sus hijos, incluso los adoptados, deben sentirse orgullosos de
tener, entre sus revistas literarias, a LA FUENTE, una publicación
trimestral cuyo contenido nos deleita, nos alegra el camino, al mismo tiempo
que nos ayuda a discurrir sobre nosotros mismos, sobre los demás seres
humanos, sobre nuestras relaciones sociales, sobre el planeta que
habitamos…, en definitivita, sobre las luces y las tinieblas de la vida,
sobre la Luz o la Sombra que somos. Carlos Benítez Villodres Málaga (España) |